Un duro e impensado momento vivieron varios magallánicos residentes en Colombia tras el intenso sismo que sacudió recientemente distintas zonas del país. El movimiento telúrico sorprendió a miles de personas durante sus actividades matutinas y generó escenas de tensión e incertidumbre, entre ellas, las protagonizadas por coterráneos que dejaron la Región de Magallanes para iniciar una nueva vida en el extranjero.
En conversación exclusiva con Pingüino Radio, el magallánico Nelson Santana relató los angustiantes minutos que atravesó junto a su familia durante la emergencia.
Santana explicó que la experiencia fue especialmente impactante debido a las diferencias existentes entre la vida cotidiana en Colombia y Magallanes, donde, según señaló, no existe una cultura sísmica tan marcada.
“Fue horrible, nosotros allá en Magallanes no tenemos una cultura telúrica similar. Acá la vida empieza a las seis de la mañana y las clases arrancan a las siete. Yo me iba a meter a la ducha y le dije a mi señora que me tomaría un café cuando escuchamos el grito de mi cuñado llamándonos a salir”, relató.
El movimiento se hizo sentir con fuerza en el lugar donde se encontraba junto a sus cercanos.
“Me di cuenta de que el piso se movía y no se podía mantener el equilibrio. Mi hija tomó a las perritas y les puso los collares rápido; mi señora quedó en estado de shock”, recordó.
En medio de la confusión, Santana relató que tomó algunas pertenencias y salió junto a su familia hacia el exterior.
“Yo solo saqué mis cigarros, no corté el gas y salí. Después piensas en lo absurdo del momento y en que no sabes qué hacer”.
La familia permaneció en el antejardín, mientras recibía indicaciones para alejarse de la vivienda y salir a la calle.
El magallánico describió la tensión y el temor que experimentaron durante los minutos posteriores al sismo.
“Sentías un dolor en las piernas de la tensión. Mi señora miraba la casa y pensaba que estaba a minutos de pasar de tenerlo todo a no tener nada. Yo miraba a mi familia y solo decía que estábamos vivos”.
La sensación de incertidumbre, aseguró, se mantuvo durante el resto de la jornada.
“Luego vivimos todo el día con mucha angustia y miedo”, detalló.
Desde Bogotá vivieron una situación más tranquila
Otro magallánico residente en Colombia, Daniel Barría, entregó desde Bogotá un panorama diferente. Según explicó, en la capital el movimiento no se percibió con la misma intensidad registrada en otras zonas del país.
“Afortunadamente no tuvimos mayores problemas, acá no se sintió tan fuerte como en otros lados. Estamos bien y organizándonos para ver cómo ayudar a quienes lo necesiten”, señaló.
Mientras algunos magallánicos enfrentaron momentos de angustia durante el sismo, otros residentes en Colombia pudieron vivir la emergencia con mayor tranquilidad, aunque atentos a la situación y a las necesidades que puedan surgir entre las personas afectadas.