Un análisis publicado por el diario argentino La Nación confirmó un cambio de tendencia en el mapa turístico de Sudamérica: Argentina perdió su histórico liderazgo en el turismo de naturaleza frente a países como Brasil, Colombia y Chile.
Basado en datos del Barómetro Mundial de Turismo de Naciones Unidas, el informe detalla que Argentina registró 5,68 millones de turistas internacionales en 2025, experimentando una importante caída en sus cifras. En contraste, Chile consolidó una estrategia sostenida que le permitió posicionarse por delante de su vecino trasatlántico en la preferencia de los viajeros extranjeros.
El reconocimiento más categórico sobre la ventaja competitiva alcanzada por la Patagonia chilena provino del propio sector ambientalista argentino. Sofía Heinonen, directora ejecutiva de Rewilding Argentina, resumió el escenario con una frase contundente: "Con la Patagonia, Chile nos comió la cancha".
Entre los factores clave que explican este fenómeno en la región destacan:
Estrategia de promoción internacional de largo plazo centrada en parques nacionales, glaciares y turismo aventura.
Fuerte posicionamiento de la marca Patagonia asociada a conservación y sostenibilidad.
Falta de planificación y conectividad en el lado argentino, que mantiene una oferta concentrada en productos tradicionales.
El análisis resulta especialmente relevante para la Región de Magallanes, territorio que se consolida como la principal puerta de entrada a la Patagonia chilena. Atractivos como el Parque Nacional Torres del Paine, el Estrecho de Magallanes, Tierra del Fuego y las rutas hacia la Antártica han captado flujos constantes de turistas de alto poder adquisitivo.
La combinación de infraestructura, conectividad aérea y preservación natural consolida a la zona austral de Chile como un referente del turismo de naturaleza en el Cono Sur.