Un nuevo 18 de septiembre nos anima y genera instancias para celebrar. Para muchos es un receso necesario en el último tercio del año, para otros es simplemente la instancia para festejar y aprovechar el tiempo con la familia, sin embargo para muchos es un momento distendido en donde podemos retomar lazos con nuestra historia y también nuestras raíces.
Pues el 18 es más que el aniversario de la primera Junta Nacional de Gobierno y el primer paso hacia la República, es también un sentido de chilenidad que podemos compartir en fiestas y sobre todo recordando tradiciones, las cuales nos rememoran a nuestras viejas fiestas familiares en donde se han sumado amigos de otros países que de a poco han compartido nuestras festividades.
El Te Deum de acción de gracias, así como la Parada Militar en la plaza de Armas sin lugar a dudas son puntos de encuentros que convocarán a niños, jóvenes y adultos a celebrar a las instituciones permanentes más importantes de nuestra ciudad, esas que durante décadas han conformado soberanía y también desarrollo nacional, viendo a los “Centinelas de Última Esperanza” pasar con marcial paso seguidos por un público que, sin importar el clima, con seguridad los irá a ver.
Pues el 18 es más que un feriado o simple celebración, es un punto de encuentro con nuestra esencia republicana y valores patrios que le dan sentido a una sociedad en su conjunto, esa misma que con alegría y ánimo toma fuerzas para celebrar lo mejor de lo nuestro recordándonos que “aún hay Patria ciudadanos”.
Es de esta manera que desde este punto de encuentro podemos generar sinergia, retomar viejos lazos y revitalizar la vida de nuestra comunidad, la cual a pesar de la adversidad, ha sabido ponerse de pie una y otra vez para demostrarnos que en este hermoso rincón de Chile hay esfuerzo, corazón y cariño por nuestra Patria, que podemos generar innovación y emprendimiento, asumiendo con fuerza los desafíos que nos quedan en este año superando el destino y forjando la propia felicidad.
Es así como el 18 es una fiesta con nuestras raíces, donde el pasado, presente y futuro se logran proyectar por El Progreso y paz.