Ante
la inminente crisis institucional por la que atraviesa nuestro país,
hacer un poco de historia sobre una de las instituciones más importantes
de Chile, sin duda, suena coherente para efectos de transparencia,
memoria y desafíos adscritos. De ahí que mi columna de la semana trate
de hacer una pausa en la discusión pública reciente a través de la
siguiente conmemoración histórica; “21 de marzo de 1930: Fuerza Aérea
Nacional”.
Primero,
el sitio web oficial del Archivo Nacional de Chile afirma lo siguiente:
“En los repositorios del Archivo Nacional de la Administración (ARNAD),
es custodiado entre otros valiosos documentos, uno de los decretos más
importantes de la historia de las Fuerzas Armadas y de Orden de nuestro
país. Es el Decreto N°1.167, que da origen a la Fuerza Aérea Nacional
(FAN) el 21 de marzo de 1930, firmado por el presidente don Carlos
Ibáñez del Campo, y que hoy presentamos en una copia digital de su
original. La necesidad de reunir ambos servicios aéreos del Ejército y
de la Marina, más el de la Línea Aérea Nacional (LAN), bajo un solo
mando, fue un anhelo permanente del comodoro Arturo Merino Benítez,
quien desde su designación en junio de 1926, como Director de la escuela
de Aviación Militar, promovió la unificación de los tres servicios
aéreos en una sola Fuerza Aérea Nacional, emulando con ello a los tres
únicos países que hasta ese momento la tenían: Inglaterra, Francia e
Italia […] Inspirado, el presidente Ibáñez, en los propósitos de
modernización y nacionalismo de su gobierno, estableció la fusión de los
servicios aéreos de los Ministerios de Guerra y Marina, que funcionaban
de forma separada hasta esos momentos […] Como un hecho casi natural,
Arturo Merino Benítez, fue nombrado como el primer Comandante en Jefe de
la Fuerza Aérea Nacional. Ejerció hasta 1932 y tuvo como tarea
principal la habilitación de varios aeródromos que hicieron posible
conectar a Chile por vía aérea. Así, en 1947 los vuelos cubrían desde
Arica hasta la Antártica y desde 1951 hasta la Isla de Pascua. Hoy con
el nombre de Fuerza Aérea de Chile (FACH), ha evolucionado desde todos
los ámbitos técnico y profesionales, destacando que por primera vez en
el año 2010, 57 mujeres se graduaron como cabos y pasaron a formar parte
del cuadro permanente de la institución”. Por consecuencia, estamos en
presencia de una institución que ha permanecido a lo largo del tiempo,
desarrollando una labor significativa para el país, esa de custodiar,
resguardar y mantener la seguridad del territorio nacional.
Segundo,
el Decreto N°1.167, que da origen a la Fuerza Aérea Nacional (FAN) el
21 de marzo de 1930, firmado por el presidente don Carlos Ibáñez del
Campo, establece claramente los fundamentos de la unificación a
realizar, estos fueron los siguientes: (1) La conveniencia de unificar
los criterios de gestión y de administración de los recursos, (2) La
unificación en la instrucción del personal que se integrará a la
Aviación. (3) Replicar la experiencia exitosa de los países que han
formado fuerzas aéreas nacionales. (4) Completar en una segunda fase,
los logros alcanzados por LAN que ha realizado vuelos entre Arica y
Santiago. Para así llegar hasta Aisén y Punta Arenas, incluso la
Antártica. (5) Que un solo servicio aéreo que recoja la experiencia de
la aviación naval y militar, superaría los obstáculos que impone la
geografía nacional. Dos meses después se llama a Junta Extraordinaria de
Asegurados para proponer la incorporación de los integrantes de la
naciente Institución a la Sección de Seguro del Club Militar, lo que
quedó acreditado en la correspondiente Acta de fecha 27 de Mayo de 1930 y
posterior modificación de los Estatutos. Tal vez, la historia de la
Fuerza Aérea de Chile resulta un hito trascendental en ese período
suscrito para la historia de la Mutualidad, ya que aquí se visibiliza el
origen de la Fuerza Aérea como institución independiente, con fecha 21
de marzo de 1930, cuando se unificaron los servicios aéreos del
Ejército y de la Marina.