El
actual conflicto entre israelíes y palestinos se remite a la
declaración de independencia de Israel en 1948, se trata de un conflicto
que nació en el siglo pasado pero que ha estado latente durante décadas
y parece no tener un fin próximo, por ende, no es extraño que en los
últimos días se intente izar la bandera en pro de uno de los dos
sectores aludidos, más aún, manifestaciones y opiniones se instalan
constantemente en el espacio público, por tanto, mi columna de la semana
se denomina “04 de Noviembre: Marcha familiar por Palestina”.
Primero,
debemos tener presente que miles de personas de ambos lados han muerto y
muchas más han resultado dañadas mediante un conflicto que se ha
gestado durante considerable tiempo. Desde aquí, todo lo que ha devenido
ha sido conflicto, miedos, desolación, amenazas, muertes y un
maniqueísmo de bien y mal para muchos analistas internacionales,
incluso, aflorando tintes de antisemitismo en ciertos discursos
adscritos, o bien, un desprecio por la Palestina. El pasado 7 de octubre
comenzó una escalada de violencia con el lanzamiento de cohetes por
Hamás contra Israel y con una operación sin precedentes de sus
combatientes contra el sur de Israel, por consecuencia, el
enfrentamiento ha ido en aumento y permite de manera yuxtapuesta apoyos,
desencuentros y sentimientos in situ por parte de la población mundial.
Recordemos que ya tuvimos una marcha en apoyo a Palestina durante el
mes de octubre a las afueras de la estación del Metro Baquedano, para
luego desplazarse por Merced al poniente hasta San Antonio y avanzar,
finalmente, por Alameda calzada norte al poniente hasta la Plaza de la
Ciudadanía, sin embargo, las facciones políticas e ideológicas parecen
continuar avanzando y este 04 de noviembre fuimos nuevamente testigos de
una jornada de marcha en pro de Palestina, aquello, tuvo lugar en el
Edificio Gabriela Mistral (GAM), ex Diego Portales.
Segundo, para muchos el pueblo palestino hoy sufre un genocidio a vista y paciencia de
la hipocresía de las grandes potencias mundiales, por ende, una parte
de la izquierda política exige al gobierno romper todos los lazos
políticos y militares con el Estado de Israel que lleva adelante esta
masacre, así lo afirma la web oficial denominada “La izquierda Diario”.
Ahora bien, me pregunto si el apoyo nace desde una mirada genuina ante
sufrimiento, o bien, de manera velada por cierta parte de la izquierda
aprovechándose de la marcha desarrollada, entre paréntesis, esta fue
convocada por la Coordinadora por Palestina. Las cifras sobre los
bombardeos de Israel en Palestina aparecen con más de 7.000 personas
asesinadas, incluyendo a casi 3.000 niños y niñas, una tragedia de
proporciones, pero, insisto, avalar presiones políticas hacia el
Ejecutivo (independiente de quien esté en ejercicio) no puede ser motivo
de apoyo nacional, es un conflicto internacional, no de suelos
nacionales. Durante los próximos días podremos observar donde terminará
incidiendo la marcha trazada, esperemos que en un depósito congruente.
Por
último, el conflicto entre Palestina-Israel no cesará por marchas, más
aún si detrás de aquello existe un trazado ideológico político, al
contrario, se necesita una renuncia genuina a ese tipo “sentimiento
eufórico y dislocado” de algunos, además, una plausibilidad del mundo
político internacional frente al conflicto, y, a su vez, una conciencia
transversal del denominado cristianismo occidental. Toda manifestación
es válida sobre el espacio público, aquello es propio de la libertad de
expresión, por consecuencia, no podemos cercenar la opinión de una
sociedad que contempla a diario una tragedia digna de dolor,
recogimiento y preocupación, sin embargo, es deber de todos los chilenos
relegar del imaginario colectivo cualquier tinte político ideológico
que desee infiltrase sobre las marchas, movimientos y expresiones
públicas que llamen a la conciencia interconfesional, a su vez, el apoyo
debe estar obligatoriamente delimitado por una concepción ecuménica del
fenómeno religioso tensionado en el medio oriente, así, la marcha y
otras tantas que pudieran venir solo cosecharán puntos de diálogo,
equilibrio, conciencia y esperanza, esa que un día pregonó el Dios
judeocristiano en esta hermosa tierra donde todos habitamos. Es la
propuesta de un libre pensador y nostálgico escritor frente a la premisa
de la semana; “04 de Noviembre: Marcha familiar por Palestina”.