Hace seis décadas era impensable la incorporación de la mujer al ámbito laboral a la par del hombre.
Las generaciones que superan los 60 años de edad nacieron en una sociedad muy machista y donde a la mujer le competían roles secundarios.
Hoy esa realidad sufrió un vuelco sustancial y hay estudios que comprueban que la mujer está más capacitada para participar en el campo laboral y asumir roles relevantes.
No obstante, a veces este papel se ve enfrentado a la tarea de proteger a la familia y acompañar a los hijos.
La pregunta que se hace hoy es la siguiente: ¿Cómo puede el sector público o el privado ofrecer un campo de desarrollo que permita a la mujer conciliar ambos roles? Porque no podemos desconocer el valor de la presencia de la mujer en el hogar, que asegura en mayor medida la formación equilibrada de la familia.
Hoy se conmemora el Día Internacional de la Mujer y es por eso que realizamos esta serie de reflexiones.
La mujer cumple el rol más fundamental en la familia.
La mujer es irreemplazable. Ella, al estar abocada al trabajo, necesita destinar un tiempo a tareas que permitan resguardar la protección de la familia.
Eso es lo que se debe ofrecer como condición básica a la mujer que trabaja.
Recientes estudios señalan que Chile es el segundo país de la región, después de Colombia, donde más mujeres se han incorporado al mercado laboral.
Por lo mismo, es indispensable que esta creciente participación, hoy de 48% versus un 72% de los hombres aproximadamente, no perjudique el cuidado de la familia, pero para ello hay que brindarle la oportunidad de desarrollo profesional.
Feliz día para la persona más importante de cada hogar.