En uno de mis viajes a mi tierra natal Temuco, ciudad que dejé hace más de 45 años para radicarme en esta bella y hermosa región de Magallanes, en donde me acogió mi querida Punta Arenas, recuerdo que hace algunos años atrás, un sobrino me dijo, “tío hábleme de Punta Arenas y de la región, cómo es, su gente y cómo es la vida de sus habitantes, hay delincuencia, hay trabajo”, entre otras tantas preguntas e inquietudes que tenía acerca de esta tierra.
Lo primero que le dije fue, mira, Magallanes es la zona más hermosa de Chile, tiene los paisajes más bellos del mundo, no te olvides que tenemos la Octava Maravilla del Mundo, como son las Torres del Paine. Junto a esa maravilla, tenemos fiordos y canales, lagos y ríos, mar y cordillera, glaciares, ventisqueros, somos la puerta de entrada a la Antártica, además en la zona donde se junta los océanos a través del Estrecho de Magallanes, es decir, la naturaleza está presente en cada rincón, además de una inmensa flora y fauna.
También le hablé de nuestros habitantes, le dije que aquí somos amables, cariñosos, respetuosos y bondadosos. Sobre la actividad laboral, le conté que siempre había fuentes de trabajo, que la economía se basaba principalmente en la industria ganadera, la pesca, los hidrocarburos, el comercio a través de la zona franca, entre otras actividades. Sobre la delincuencia, la manifesté que siempre había algunos hechos policiales, pero que afortunadamente aún no vivíamos lo que ocurría en otras zonas del país.
“Entonces se puede vivir tranquilo por lo que me dice, se nota que Punta Arenas es una ciudad tranquila. Por lo que me cuenta me imagino que Ustedes no conocen de tráfico de droga, de bandas de narcotráfico, como ocurre aquí en Temuco” … me señaló. De inmediato mi respuesta fue, mira gracias a Dios hasta aquí no conocemos de bandas organizadas dedicadas al narcotráfico, eso sí, que a veces las policías han decomisado algunas dosis de droga, principalmente marihuana, pero drago como cocaína, pasta base o algún estupefaciente, prácticamente no.
Esas fueron mis respuestas ante las consultas de mi sobrino hace algunos años atrás… pero si me volviera a preguntar hoy lo mismo, qué le respondería, cuáles serían mis palabras. Sin duda le volvería a contar maravillas de nuestra hermosa naturaleza, de la bondad de nuestra gente, de que esta zona surgió por el esfuerzo de miles de inmigrantes chilenos y extranjeros, que vinieron a buscar nuevos horizontes y que han hecho de esta tierra una zona próspera, tranquila y acogedora, entre otras tantas virtudes.
¿Pero qué respuesta le daría a la pregunta sobre existencia de tráfico de droga? Me cuesta pensar en la respuesta ante la lamentable realidad que hoy estamos viviendo sobre el ingreso de droga a la región. Tendría que decirle que hoy en Magallanes, tal como lo han señalado altas autoridades judiciales, hay bandas organizadas y organizaciones criminales que están instaladas en la zona y que la droga está ingresando sin control, pues hay instituciones como Aduana de Chile que no cuenta con las herramientas tecnológicas que permitan su detección antes que llegue a las ciudades.
Por eso una vez más hacemos el llamado para que las autoridades no naturalicen la instalación de bandas criminales ni el tráfico de droga, pues si lo hacen nos meteremos en un callejón sin salida ni retorno y de nada servirá tener la naturaleza más bella del mundo y la gente más bondadosa. Salvemos hoy lo que aún tenemos, mañana será tarde, todos somos responsables.