Estas
semanas, desde el histórico triunfo del 19 de diciembre de Gabriel
Boric, ha tenido un manejo ejemplar, reconocido por adherentes y
detractores; destacando su mirada de Estado y de buscar acuerdos (como
lo ha sido a lo largo de sus últimos años y hoy lo tiene ad portas de
asumir el principal cargo de la nación).
Ya
lo dijo el Presidente electo: “Es bueno no idealizar a nadie”. Tras esa
frase se muestra un primer mandatario humano, que sabe a ciencia cierta
que estará expuesto a errores y expectativas que se han ido acumulando,
que serán imposibles de cumplir; pero que sin duda será un gobierno
transformador y que empuje el carro de la nueva Constitución, para, por
fin, tener un país donde quepamos todos.
La
termo eleccionaria ha ido decantando, eso es muy positivo para el país
y, ya lo decía el día domingo en TVN Juan Sutil, presidente de la
Confederación de la Producción y el Comercio, quien no es precisamente
una persona de izquierda o socialdemócrata, haciendo un frío análisis de
tener que buscar mayores derechos sociales para que el mercado pueda
funcionar y crezca la confianza de inversionistas.
El
presidente Boric ha puesto énfasis en decir que convocará a los y las
mejores para que lleguen a los cargos de relevancia del gobierno,
respetando la paridad de género y sin caer en el cuoteo político. Esto
debe ser respetado a rajatabla por los partidos si se quiere concretar
un buen gobierno, donde el jefe es el que manda y los partidos e
independientes se ponen al servicio del colectivo.
El
Partido Socialista de Chile, en el cual orgullosamente milito, se ha
puesto a disposición de colaborar y contribuir al éxito de este proyecto
convocante; comprometiendo a las bancadas lealmente para respaldar y
empujar las propuestas programáticas transformadoras del programa
presidencial.
El
futuro de Chile se viene jugando hace mucho tiempo. Somos millones que a
través de las movilizaciones primero y del voto después, hemos buscado
mayor justicia social. Es deber de todos nosotros, los que formamos el
tejido social, que la impronta que se le ha querido dar a este nuevo
periodo no decaiga.
Las
caricaturas que se han tratado de hacer del “todo gratis” o “mañana
tiene su casa”, las debemos combatir con diálogo, con muestras de
responsabilidad y principalmente trabajo en las calles.
Señor
presidente Gabriel Boric, solo desearle el mayor de los éxitos, de su
trabajo y gobierno depende el bien de Chile. ¡A cumplir!