Desde hace años que los
miles de jóvenes del país están pidiendo una nueva forma de ingresar a
la educación superior, por ello la idea de evaluar no solo los
conocimientos sino también las competencias, el “saber hacer,” su
capacidad de entender los conceptos y saber utilizarlos en distintos
contextos no suena ya tan descabellado. Después de todo, por algo esta
es una tendencia educativa en donde los currículos académicos de todos
los países están incorporando más objetivos competenciales como que los
alumnos sepan resolver problemas con estrategias y razonamientos,
establecer conexiones, interpretar problemas de la vida y
representarlos.
De
acuerdo al informe PISA 2021, orientado a la evaluación de
competencias, se habla de las matemáticas, razonar matemáticamente y
resolver problemas en una amplia variedad de contextos de la vida real.
Las recomendaciones siempre son acercar los números y el pensamiento
crítico a los niños desde pequeños, desde acompañar a los adultos en las
compras o ayudar a sumar los precios de los productos, detalles que
marcarán la diferencia.
Sin
embargo, muchos libros de texto o modelos de enseñanza siguen
enfatizando excesivamente los procedimientos y los algoritmos, y
demasiado poco la competencia matemática, el razonamiento y la
resolución de problemas. Sin duda, el progreso en las competencias en un
país llegará como resultado de la mejora de los procesos de educación
tanto en matemáticas del día a día, como de cualquier otra asignatura.
Un ejemplo de ello es la comprensión de lectura que ha tomado mayor
relevancia durante los últimos tiempos
Las
nuevas tecnologías y la inteligencia artificial permiten trabajar el
sentido numérico, es decir el sentido común aplicado a los números. Las
plataformas son el método de aprendizaje online donde los niños y
adolescentes pueden trabajar estrategias de cálculo mental, utilización
de materiales manipulativos virtuales para que los alumnos, desde
pequeños sepan razonar las matemáticas y ver su aplicación en la vida
real.