En un año normal, hoy muchas familias nos dispondríamos a festejar el 18 de septiembre. Con gratos encuentros familiares hoy podríamos estar conmemorando con los nuestros y con muchos amigos la instauración de la primera Junta Nacional de Gobierno. Pero lamentablemente el Coronavirus lo impide. En Magallanes no lo estamos pasando muy bien. Y queda un mes para que nuestra Región de Magallanes y Antártica Chilena conmemore los 500 años del Descubrimiento del Estrecho. Ello, es la proeza inconclusa de Hernando de Magallanes y resuelta por Juan Sebastián de Elcano para confirmar lo que se desconocía en 1520 sobre la redondez de la tierra y que no era plana como se afirmaba en la Europa medieval, aunque ya en tiempos de Pitágoras y Aristóteles, en la antigua Grecia, aparecieron los primeros mapas esféricos. En día viernes, Magallanes y sus marineros llegaron a la boca oriental del estrecho que hoy lleva su nombre y que denominó de “Todos los Santos”, en homenaje a la fiesta religiosa, al ingresar el 1 de noviembre. Magallanes, de origen portugués, hombre rechoncho, de estatura baja y cojo, al ser herido en una pierna en una batalla en Singapur y con 38 años, se dio a la mar desde España con rumbo sur oeste hasta encontrar el paso bioceánico. El cronista de la excursión fue el italiano, Antonio Pigafetta, siendo uno de los 18 marineros que sobrevivieron de la expedición de Magallanes. En su ruta por el Pacífico, Magallanes llega al archipiélago de Las Filipinas, densamente poblado por aborígenes y rico en especias y oro. En la isla Mactan, el capitán general, encontró la muerte en una refriega con los naturales. Fue herido de una pedrada y rematado por un lanzazo, falleciendo el 27 de abril de 1521. El piloto contramaestre, Juan Sebastián de Elcano continúa al mando de la expedición y se convierte en el primero en dar la vuelta al mundo, llegando al puerto de Sanlúcar de Barrameda el 6 de septiembre de 1522, en la nave “Victoria”, con sólo 18 hombres. Esta es una epopeya digna de destacar y conmemorar, por eso a un mes de ello y en medio de una grave pandemia ojalá ese próximo 21 de octubre podamos detenernos a recordar esta notable hazaña.