El
principal culpable de los accidentes que ocurren todos los días en la
Región de Magallanes y Antártica Chilena es el chofer. Es la persona que
va al volante del vehículo. Hoy tenemos múltiples accidentes de
tránsito por
falta de responsabilidad de quienes conducen. Algunos de los vicios que
se ven a diario en nuestra región: manejar por la izquierda a baja
velocidad y permitir los adelantos por la derecha; el
no uso de los espejos retrovisores para ver la maniobra que se va a
realizar; al girar hacia la derecha, abrirse cambiando de vía como que
están conduciendo un bus o un camión; hablar por celular mientras se está conduciendo y, lo que es peor,
se quedan pegados en los semáforos más atentos a la conversación por
WhatsApp que al cambio de luces para seguir con la carrera y no hacer
tacos. Estacionarse en doble fila, en especial a las salidas de los colegios, sí o sí tienen
que estar lo más cerca de la puerta de entrada. ¿Se está haciendo un
buen examen para entregar las licencias de conducir? Las municipalidades
deben ser más estrictas en la fiscalización de los exámenes prácticos y
que estos no sean dar
vuelta una manzana de calles, sino que deban enfrentar situaciones
difíciles y en lugares de alto tráfico. La conducción en Magallanes es
muy mala y hay prepotencia al volante; falta
ser amables, hay ignorancia en lo que significa acelerar midiendo la
distancia para usar la velocidad de inicio y de frenar. Al conducir, la
física está presente a cada rato. Sería muy grato que tanto conductores
como peatones respetáramos las normas del tránsito, la velocidad
permitida, los signos pare, los ceda el paso, los semáforos en sus colores respectivos. Respetáramos al conductor del otro vehículo, al peatón, al animal que cruza y, por supuesto, a nosotros mismos; pero eso no pasa en Magallanes y lo que está ocurriendo es que los accidentes van en aumento.