Para
nadie es un misterio que vivir en el principio del mundo, como nos
gusta decirle a nuestro Puerto Williams, no es una cosa sencilla. Frío
que cala hasta los huesos, una conectividad que dificulta la
alimentación y salud, precio de víveres y la vida misma, hacen que las y
los vecinos de esta comuna sean verdaderos estandartes que hacen
patria.
Claro,
si le sumamos a esto que hay una falta clara de viviendas en la isla
Navarino, nos acercamos a un problema que da un puzle muy difícil de
armar para poder tener una vida digna y necesaria en la reserva mundial
de la biósfera.
Hace
largos 5 años comenzábamos un trabajo en conjunto con ciudadanos y
ciudadanas de Cabo de Hornos y la Municipalidad. Nosotros pusimos todos
nuestro equipos técnicos y políticos para lograr el sueño de la casa
propia.
La
agrupación Soberanía del fin del mundo logró lo que se veía como una
quimera: El financiamiento de las primeras 23 viviendas sociales que se
construirán en la comuna después de mucho tiempo.
23
viviendas no es sólo un número, es el sueño de 23 familias que residen
en esta localidad y que necesitan una pronta solución. Ahora bien, ya
vienen trabajando como agrupación hace más de 5 años, a eso hay que
sumarle el tiempo que llevaban organizándose para lograr este triunfo, y
hoy, con los recursos ya aprobados, se deben acelerar las
conversaciones para que esta solución sea pronta, presta y de calidad,
sin errores.
Durante
estas últimas semanas hemos estado en las oficinas del Servicio
Nacional de Vivienda y Urbanismo en Punta Arenas, manifestando nuestra
necesidad como Municipio, pero también como habitantes de Cabo de
Hornos, que se aceleren y destraben las bases de licitación para, los
antes posible, comenzar la construcción de las casas.
Este
primer proyecto nos obliga a seguir empujando el carro, ya tenemos
proyectadas otras 41 viviendas que vendrán a brindar nuevas
oportunidades para nuestros vecinos, que es finalmente por los que
trabajamos y nos levantamos día a día.
La
realidad nos dice que los arriendos en nuestra comuna son muchísimo más
elevados que en las capitales provinciales de Magallanes, sumado a la
escasez de poder adquirir uno de esos alquileres. Insisto, debemos poner
toda la voluntad política y técnica para lograr la construcción cuanto
antes.
Desde la Municipalidad local seguiremos trabajando fuertemente, golpeando cada puerta, para por fin, lograr los avances que Puerto Williams necesita. Seguiremos saltando y moviendo los cercos para el mejor vivir de nuestras gentes.
Juntos, sin duda y codo a codo, Cabo de Hornos crece.