Acumulando las aguas

La Isla Kalau, ubicada en los canales occidentales del archipiélago patagónico, es una de las zonas más azotadas por los fuertes vientos del oeste, a su vez que uno de los lugares en el planeta donde más llueve. En sus turberas, rocas y bosques, precipitan más de 7000 mm de agua al año. Es decir, en cada metro cuadrado, caen del cielo 7000 litros de agua (7 metros cúbicos). Así también, es impresionante que esta Región de Magallanes, tan vasta y amplia como es, sea a su vez tan diversa en climas. En punta Arenas, precipitan alrededor de 500 mm y en algunas zonas de la pampa oriental, menos de 300 mm, lo mismo que precipita en Petorca.  Las fuentes de agua corriente en las zonas periurbanas, donde se practica la agricultura en Magallanes, son escazas y no todas las parcelas y campos tienen acceso a este preciado recurso. ¿Es posible pensar en practicar la agricultura o la ganadería si no tengo acceso a alguna fuente de agua limpia? ¿Qué superficie puedo cultivar y por consiguiente, regar, si sólo cuento con la lluvia que llega del cielo?

Realizando un ejercicio simple sobre el agua que requiere un cultivo de papa a lo largo de la temporada, entre octubre y marzo, considerando usar cortinas cortaviento, que disminuyen hasta en un 25% el consumo de agua y riego por goteo, el más eficiente en estas condiciones, cada metro cuadrado de cultivo de papa, requiere un estimado –en Punta Arenas- de 217 L. Agua con que por cierto se debe contar, ya sea corriendo o almacenada, para poder obtener un óptimo rendimiento de cosecha.

Por otra parte, aplicando un modelo de captación de agua lluvia, es posible estimar que, en la misma localidad, un metro cuadrado de techo, sería capaz de captar 422 L al año. Si cruzamos ambos datos, de captación del techo y el agua que se debe regar para suplir los requerimientos del cultivo, podemos señalar que, 1 metro cuadrado de techo daría para regar hasta 1.9 metros cuadrados de papa! Entonces debemos pensar, ¿qué volumen de acumulación necesito? Bajo dichos supuestos, considerando el consumo de agua del cultivo, se requeriría un estanque de 300 L de capacidad. Si lo llevamos al requerimiento de una familia de 4 personas, que necesitan 100 m2 de cultivo de papa para el consumo familiar anual, que consumirá un volumen estimado de 22.000L de agua. Asumiendo una superficie de techos para captar agua de 50 metros cuadrados, deberían disponer de un estanque de al menos 15.000 L de acumulación. Y así se podría extender el plan, siempre y cuando disponga de una superficie de techo suficiente.

INDAP, a través de sus asesores PRODESAL y SAT, evidenciaron la enorme brecha que existe en la Región en cuanto a sistemas de acumulación de agua. Es por ello que, el Ministerio de Agricultura se ha comprometido a fortalecer la resiliencia al severo déficit hídrico que hemos vivido y, con recursos aportados por el Gobierno Regional, se ha co-financiado, este 2023, 138 estanques de 10.000 L o más, con un volumen total que supera los 1500 metros cúbicos.  Esto se viene a sumar a nuestros programas de riego tecnificado, con lo que se han construido más de 35 proyectos este año, disponiendo la cifra histórica de 360 millones de pesos para mejorar la seguridad hídrica de nuestros agricultores y ganaderos. 

La brecha aún es grande y el cambio climático es una realidad, mas primero lo primero: cuánto quiero cosechar, cuánto debería regar y cuánta agua necesito.

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