Cabo de Hornos y Puerto
Williams crece, de eso no hay duda. En los últimos años hemos visto la
construcción de viviendas, juzgado de policía local, caminos y un largo
número de inversiones públicas que nos han hecho dar un salto en
modernidad y comodidad como la comuna más austral de Chile y el mundo.
Desde
lo privado, vemos con el esfuerzo que día a día emergen nuevas camas
para turistas que nos visitan, empresas locales que apuestan por el
turismo como fuente de ingreso y trabajo. Almacenes y ventas artesanías
se robustecen con el paso del tiempo, siempre con la esperanza de la
llegada de más personas.
Desde
el Municipio, para fin de año hemos apostado por realizar el primer
Trail de 50 kilómetros por los Dientes de Navarino, que aparte de traer a
más de 100 deportistas con sus familias y equipos, hará que los ojos de
los corredores del mundo se centren en Puerto Williams.
Todos
esfuerzos que apuestan al desarrollo y sustentabilidad de Cabo de
Hornos. Avanzar en corto tiempo lo que Chile y el Estado se han demorado
en entender la importancia geopolítica que tiene nuestra zona.
Pero
lamentablemente nuestra primera entrada para quienes nos visitan y para
quienes también hacen su vida en este lugar, ha quedado absolutamente
obsoleta. El Aeródromo Guardiamarina Zañartu hoy no cumple con los
requisitos mínimos para su operatividad.
Como
alcalde y miembro de esta comunidad, exigimos que la dirección de
aeropuertos se ponga a trabajar por un diseño que esté en sintonía con
las expectativas dignas para poder recibir un vuelo de 100 personas.
Hoy,
cuando llega este avión, el aeródromo rápidamente colapsa, quedando un
nudo crítico entre quienes llegan y quienes se van. Eso habla de que hoy
el Guardiamarina Zañartu no da las garantías para seguir operando. Las
condiciones climáticas con las que vivimos, no da para hacer esperar a
los pasajeros a la intemperie que se desocupe la sala para poder hacer
ingreso, eso no es presentable.
Los
habitantes de Cabo de Hornos pagamos la misma tasa de embarque de todo
Chile. Tasa de embarque de modernos aeropuertos como Santiago, Puerto
Montt, Concepción o incluso Punta Arenas; sin claramente brindar un
servicio siquiera parecido.
Hoy
la solución está en manos del Gobierno y de la Intendenta, y no es otra
que mandaten a los organismos pertinentes la presentación de un
proyecto para dar solución a nuestra mínima demanda, que es la
ampliación de la terminal para prestar un mejor servicio, que sea digno y
justificado con los costos que se están cobrando en la tasa de
embarque.
La
población de Cabo de Hornos está expectante. No podemos seguir siendo la
puerta del patio trasero, entendiendo que somos la reserva mundial de
la biósfera y la esperanza de la vida.