AFP: un sistema único en Chile

Cualquier
sistema de previsión social tiene un objetivo claro, y aquel objetivo
es proveer ingresos a aquellos trabajadores que dejan el mercado laboral
producto de su edad o alguna otra eventualidad. Si bien, en columnas
anteriores hemos indicado que antes de la AFP existían distintos
sistemas de reparto, el actual modelo se basa en el ahorro por medio de
una capitalización individual, donde un trabajador se afilia de forma
automática al momento de comenzar su función productiva. Para ello, el
empleador esta obligado a descontar un 10% de la renta imponible de sus
trabajadores, más una comisión que cubra los gastos de administración de
las AFP. El dinero acumulado por los trabajadores en dichas cuentas es
de propiedad del trabajador. El año 2002 en el gobierno de Ricardo Lagos
Escobar, se crean los multifondos en donde se pretende canalizar la
inversión de las cuentas de cada cotizante mediante cinco opciones con
distintas composiciones de renta fija y renta variable. La idea era
generar un mercado financiero, aspecto que ya marca una diferencia con
los inicios de las AFP.

Ahora
bien, ¿todo este sistema ideado en el famoso documento de los “Chicago
Boys” denominado “El Ladrillo” es tan sólo un experimento social
aplicado a Chile?

La
verdad que no, y aquello lo demuestra el actual ministro de hacienda
Mario Marcel, el cuál el año 2006 fue mandatado por la presidenta
Michelle Bachelet para revisar exhaustivamente el complejo caso de las
AFP, generando una comisión que se hizo llamar como el mismo actual
ministro: “Comisión Marcel”. En dicho documento se plantea que el
sistema de AFP es un régimen pionero a nivel mundial, que representó una
gran innovación en temáticas de previsión social y que fue seguido con
gran interés por varios países y organismos internacionales, que han
implementado de forma total o parcial el sistema llevado en nuestro
país. De hecho, en sus primeros 25 años el modelo motivó a más de 27
países a realizar cambios en sus sistemas de previsión introduciendo
programas de capitalización individual en sus respectivos sistemas. Es
con ello que países como Colombia, Perú, Bolivia, México, Hungría,
Kazajstán, Panamá, Eslovaquia, Nigeria, Rumania, Costa Rica, por nombrar
algunos, adoptaron ciertas directrices relacionadas con las AFP. Muchas
de estas naciones desistieron en el transcurso del tiempo o adoptaron
los modelos a sus propias realidades.

Asimismo,
grandes naciones como China, introducen sistemas de capitalización
individual para empleados públicos a partir del 2004, e incluso EEUU
inicia un debate a partir del año 2001 sobre al componente individual en
sus sistemas de capitalización.

Si
bien muchas de estas naciones no han adoptado el modelo completo de las
AFP, la innovación generada en Chile ha dado surgimiento a un gran
debate en torno a los sistemas de previsión social y al comportamiento
que debería tener el Estado en materias de pensión. El mismo informe de
la “Comisión Marcel” ha indicado que, si bien existió una moda
relacionada con los mecanismos de capitalización individual, estos no
logran sustituir los sistemas de reparto a nivel mundial, en particular,
por su viabilidad financiera; aspecto que queda demostrado en nuestro
país con las manifestaciones de la coordinadora “No + AFP”.

En
definitiva, las AFP han sido un modelo interesante que mostró
prontamente algunas de sus debilidades en materia de pensiones, y que
nos lleva nuevamente al debate sobre cuál modelo es el que nuestro país
debería adoptar.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS