Aires nuevos en la política

Las
últimas elecciones que hemos vivido en el país nos vuelven a reiterar
lo que ya se venía diciendo hace mucho tiempo. Se necesitaba una
renovación urgente de quienes eran los rostros de la política y la forma
de cómo la estaban llevando adelante.

Desde
las últimas parlamentarias se abrieron las puertas para nuevos
liderazgos y, ahora, la ratificación en las municipales, donde casas
edilicias icónicas y tradicionales quedaron en manos de jóvenes
políticos y políticas.

Si
nos acercamos a la madre de las elecciones, tenemos dos candidatos
jóvenes compitiendo por la presidencial (Sichel y Boric) y con otros
aspirantes que claramente bajan la edad de los que estábamos
acostumbrados.

Claramente
no es una virtud tener menos edad, eso no te hace más capaz ni mejor,
pero sí, a mi parecer, las nuevas generaciones están interpretando de
mejor manera el nuevo Chile que no se detendrá.

Las
transformaciones sociales comenzaron hace más de una década, cuando
fuimos cientos de estudiantes los que salimos a las calles a lo largo de
todo Chile. Ese movimiento hizo despertar a un pueblo que aceptaba las
injusticias y abusos del neoliberalismo que no fueron capaces de
cambiar.

Hoy
Chile es distinto, si bien seguimos con las mismas injusticias, hoy nos
duelen. Hoy nos obligan a gritar y a empujar más allá de lo posible.
Increíble, vamos a tener una nueva Constitución escrita por personas
electas, en una Convención democrática que está representada por la
amplia variedad de personas que viven este Chile.

La
hegemonía estructural de la política tradicional comienza a llegar a su
fin. El miedo de involucrarse en la toma de decisiones, o lisa y
llanamente las barreras que coartaban la posibilidad de competir a otros
rostros, ya no se sostienen ni es posible.

Me
gusta este Chile, creo en este Chile. Tengo esperanza de que mis hijos
al fin podrán tener una vida horizontal con todos sus pares, sin
resquemores ni diferencias por orientación sexual, raza, lugar de
nacimiento o si son inmigrantes o no. Poniendo siempre a las personas y
sus derechos por delante.

Esta
generación creció en una ola de cambios provocados por nosotros mismos
para liberarnos. Mi generación pertenece a los que nos hemos
involucrados en los cambios sociales de todo un pueblo que demanda
dignidad. En eso estamos comprometidos y no estamos dispuestos a dar un
paso atrás.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS