El Coronavirus se ha transformado en la mayor amenaza y desafío a la salud pública a nivel mundial del último siglo. Los contagios por esta enfermedad infecciosa se intensifican en el mundo, y este jueves la cifra seguía creciendo a un ritmo acelerado y llegó a 222.642 personas, seguido de 9.115 muertes. Ahora, el total de personas recuperadas a esa fecha ascendió a 84.506 donde China encabezaba la cifra. Ante esto, Chile elaboró un Plan de Acción para enfrentar esta crisis y adoptó un conjunto de medidas que incluyen la dictación de una Alerta Sanitaria y la preparación y fortalecimiento de todo el sistema de salud, el cierre de las fronteras permitiendo solo la entrada de resientes, la suspensión de clases, entre otras medidas, todo con el objetivo de cuidar a los enfermos y proteger la salud de todos los chilenos. Además, se decretó Estado de Excepción Constitucional de Catástrofe en todo el territorio nacional por 90 días, con el fin de anticiparnos y prepararnos para las etapas que vienen en esta pandemia. Dado que nuestro país se encuentra en fase 4, que se refiere a la transmisión sostenida y generalizada del virus en el país y considerando que las personas mayores, principalmente con condiciones médicas preexistentes podrían tener mayores posibilidades de presentar complicaciones con la presencia del Covid-19, es que el Ministerio de Desarrollo Social y Familia estableció un protocolo de acción, a aplicarse en todos aquellos lugares donde se congregan personas mayores. En resumen se suspenden todas las actividades y reuniones de los clubes de adultos mayores y unidades comunales, se suspende el funcionamiento de los Centros Diurnos del País y se prohíben las visitas en los Establecimientos de Larga Estadía de Adultos Mayores (Eleam). Pero a pesar de estas medidas de restricción de visitas y el llamado a aislamiento físico que hemos hecho, la idea es que no se convierta en un aislamiento social, la idea es que tengamos consciencia de que no debemos cortar el contacto con ellos, hay que transmitirles tranquilidad y la información necesaria para evitar el contagio. Es normal que las personas mayores se sientan estresadas, confundidas o con temor. Lo ideal es que sepan a quién llamar en el caso de necesitar atención médica y que no se expongan todo el día a los medios de comunicación, ya que les puede producir ansiedad. Hay que informarse siempre a través de medios confiables y seguir las recomendaciones del Ministerio de Salud o las autoridades. Y por supuesto, mantener el contacto con amigos o familiares a través de llamadas o redes sociales, para evitar la carga emocional del aislamiento.