¿Al Presidente se le acabará la fiesta?

El
Presidente de Chile, el empresario Sebastián Piñera, ha dedicado su
vida a correr grandes riesgos en sus negocios privados. A tal punto que
su cuestionable estilo ético ya raya en la delincuencia.

Basta
de esconder los hechos, hablemos con la verdad, no podemos permitir que
la máxima autoridad de nuestro país tenga ese nivel de comportamiento.
Si aceptamos esto, estaremos normalizando este tipo de actuar para el
resto de la ciudadanía

Al
mandatario le gusta correr esos riesgos legales y éticos, le complace
alborotar a la opinión pública con sus cuestionables actos
empresariales. El último capítulo de su prontuario fue su participación
en la compraventa de Minera Dominga. Producto de este caso, los
principales rostros de los partidos oficialistas repitieron
reiteradamente el argumento “golpe blanco” y del “quiebre del estado de
derecho”. Nada más alejado de la realidad.

Ante
este hecho la Fiscalía abrió de oficio una investigación por presunto
cohecho, soborno y delito tributario y se encuentra en calidad de
imputado. Pero esto ya no es “un caso aislado”, este escándalo nos lleva
irremediablemente a recordar lo ocurrido en 1982, tras estar prófugo de
la justicia durante 24 días -por ser declarado reo por su presunta
participación en la quiebra del Banco de Talca- el actual presidente de
Chile salvó de caer a prisión gracias a la intervención de Mónica
Madariaga, en ese entonces ministra de Justicia del dictador Pinochet.

Así,
en aquella oportunidad, al igual que hoy y en tantas oportunidades, el
empresario encontró la forma de eludir la justicia; salvó de pagar por
sus actos gracias al juez Luis Correa Bulo, quien era el encargado de
llevar adelante la causa del banco.

¿Pero
pagará por sus actos poco éticos algún día? Al menos, mientras
explotaban Pandora Papers, dos ex generales directores de Carabineros
fueron enviados a prisión preventiva por malversación de gastos
reservados y falsificación de instrumento público; por otro lado, se
ordenó firma mensual y arraigo nacional para Javiera Blanco, exministra
de Justicia y exsubsecretaria de Carabineros. La justicia debe hacer su
trabajo sin importar a quien investigue.

Esperemos entonces que la promesa del presidente Piñera se empiece a cumplir y que a los delincuentes se les acabe la fiesta.

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