Si hay alumnos a los que este irregular año escolar los complica por sobre todo es a los estudiantes de cuarto medio. Ellos son lo que en algunos meses se deberán ver enfrentados a un nuevo sistema de acceso a la educación superior, que debutará en un año muy complejo. La Prueba de Selección Universitaria había perdido legitimidad por distintas razones. Ahora, hay una oportunidad para desarrollar un sistema abierto a mejoramientos continuos, pero que debuta en un año muy difícil en materia educativa. En Magallanes por décadas hemos sido testigos de las desigualdades de los sistemas de selección universitaria, pero ninguno podrá evitar las inequidades que el sistema escolar no sea capaz de neutralizar, pero sí puede elegir la base sobre la que mide las habilidades requeridas para los estudios superiores. Uno de los principales objetivos será reducir las brechas por niveles socioeconómicos, con un intento por medir las habilidades superiores de los estudiantes, más que su dominio de un conjunto detallado de conocimientos específicos. Pero en estos seis meses de “clases online”, los estudiantes de cuarto medio han tenido una experiencia muy insatisfactoria y el cambio en las pruebas crea una incertidumbre adicional. En las últimas semanas se han subido ensayos que reflejan el carácter de los nuevos test, pero se requiere poner mucho más material al alcance de los inscritos en esta PTU (Prueba de Transición Universitaria). Las cifras indican que los inscritos en la última PSU fueron más de 297 mil. No se puede descartar que, por las circunstancias que hoy se viven, este año tal número se reduzca.