Cuesta
comprender y entender algunas situaciones que se están produciendo
diariamente y que guardan relación con diversas vertientes de las
opciones a las que deberemos enfrentarnos en septiembre, entre la gente
que adhiere a la opción del Apruebo, existen a lo menos dos posturas
mayoritarias, por una parte, está un sector conformado por un
conglomerado relevante donde están el PC y el FA que decididamente
aprueban la propuesta constitucional tal como salió de la convención,
mientras lo que se ha denominado como el socialismo moderado, propone
aprobar para modificar la propuesta constitucional, lo que sin dudas es
todo un reto. En la vereda de enfrente la opción rechazo también
presenta diversas posturas, una de ellas representada especialmente por
la derecha más extrema, que plantea de frentón rechazar y dejar
incólume la actual carta magna, por supuesto otro sector menos
confrontacional, plantea un acuerdo de que a partir del teórico triunfó
del rechazo, se disponga la modificación y reemplazo de la actual
constitución, de todas estas posturas, se desprende que esto no es tan
blanco y negro como se suponía, porque pareciera que en ambas posturas
existen quienes plantean claramente modificaciones, lo que podría
significar que el plebiscito de salida solo sea el origen de la
continuidad de la discusión respecto a la constitución. Esto podría
explicar porque existe un juicio objetivo de que ninguna de las dos
propuestas interpreta a cabalidad a un importante grupo de chilenos y
por lo tanto ninguna de las dos opciones representan a una mayoría
relevante del país, eso fue lo que dijo, Ricardo Lagos Escobar, por ello
han barrido el piso con su figura, en las RRSS, olvidando su obra y
aporte a la recuperación de la democracia, se ha denostado su nombre y
además el de su familia, donde hasta su esposa ha sufrido ataques de
muchos adherentes que en su gobierno se peleaban por su compañía, los
fanatismos a ultranza y los intereses creados están primando para
catalogar y descalificar a quienes se atreven a defender alguna de las
dos posturas y también a quienes no se identifican con ninguna, aquella
beligerancia es nociva y solo indica que se hará muy difícil el lograr
acuerdos que permitan caminar hacia el mejor Chile que todos deseamos. Necesariamente se requiere resguardar las relaciones de
quienes deben enfrentarse en las discusiones que se vienen para
adelante, porque todos los sectores de gobierno y oposición necesitan de
comprensión y disposición para avanzar en las leyes que debieran
beneficiar al país, el pensar que se va a poder avanzar sin tranzar es
un error que podría traernos consecuencias tristemente conocidas en el
país y yo supongo que esa no es la voluntad de ningún demócrata, no está
demás decir que el trabajo que se comenzará a enfrentar el 5 de septiembre,
no será simple, cualquiera sea el resultado quienes estén en la opción
ganadora, se sentirán con el derecho de establecer los marcos de una
negociación que no toque en ningún aspecto la opción que triunfe,
quienes hoy se muestran llanos a modificar la propuesta que defienden si
se alzan con el triunfo, deben saber que no será simple, ¿Cómo podrían
convencer a quienes sienten que lo que han avanzado, en sus
reivindicaciones, puedan claudicar? Mi
pensamiento personal, es que se vienen días muy difíciles para nuestro
país, esperemos que se imponga el bien común para que Chile logre ser un
país con justicia, equidad, igualdad de posibilidades de sus ciudadanos
y podamos abocarnos a conseguir un crecimiento sostenido para el
bienestar de cada uno de los chilenos, pero siendo objetivo, aquello no
es fácil, pues requiere de la mejor voluntad de todos y eso se ve
inalcanzable, de acuerdo a la realidad que hoy vivimos.