Hoy es el tercer día de un nuevo año, llegó el 2024, atrás, quedaron las celebraciones de fin de año; quedaron atrás los cielos iluminados por los juegos pirotécnicos, que brindaron la bienvenida a este veinte veinticuatro, pero quizás, por ahí, aún quedan algunos abrazos rezagados que se darán durante el resto de la semana.
Lo cierto es que, pasada la navidad y los festejos de fin de año, debemos volver a nuestra realidad, a nuestros desafíos. Debemos abocarnos a una serie de acciones que son muy importe para el futuro de nuestra comuna y nuestra región en general. Desafíos que van desde el aspecto del desarrollo económico, social, cultural, deportivo y principalmente de seguridad ciudadana, todo ello, por el bienestar de nuestros habitantes.
El año que ya se fue, no hay duda que será analizado por algunos de forma positiva, para otros, será un año negativo, pues como se dice, dependerá con el “lente” con el cual se mire. Pero más allá de esta mirada, creemos que debemos rescatar y perfeccionar lo bueno que dejó el 2023, para así proyectar una mejor región. Pero de los aspectos negativos, más allá de centrarnos en la crítica, es tiempo que nos centrarnos en cómo corregimos lo malo.
Y para eso, creemos que en este año 2024, pasemos del eslogan a las acciones concretas. Cuántas veces hemos escuchados, frases como, “si al Gobierno la va bien, nos irá bien a todos nosotros”, “la región lo construimos todos”, “el bienestar de los habitantes es tarea de todos”, etc, etc.
Pero, a decir verdad, muchas veces son eslogan que, a la hora de ponerlos en práctica, solo quedan en buenos deseos y en lindas frases que no contribuyen en nada al bienestar de los habitantes de nuestra región, que a ratos están cansados de ver cómo quienes tienen el poder de tomar las decisiones, muchas veces, se enredan por egoísmos que en nada contribuyen al bienestar de la gente.
Creemos que es tiempo que el mundo político salga de las trincheras, que deje de mirar como un enemigo a quien piensa distinto, que entiendan que el diálogo y el entendimiento es la mejor herramienta que tiene la democracia, que el abrir espacios de conversación no es ceder, es recibir mejores aportes, pues nadie es dueño de la verdad.
Por eso desde esta columna y pensando en los grandes desafíos que viene para la región, invitamos a quienes tienen la responsabilidad de conducir el futuro de Magallanes y su gente, a que abran los espacios de participación sin egoísmo, dejando de lado las diferencias, pensando principalmente en la ciudadanía.
Como sabemos la democracia es, sin duda, el régimen político que tiene mayor vocación por el diálogo. Como valor ético de la política y como método para lograr consensos, el diálogo es esencial a la democracia, permite la comunicación, el conocimiento, la comprensión, la empatía y los acuerdos entre actores políticos. Feliz año 2024.