Los contadores
trabajamos intensamente en el proceso de declaraciones juradas,
informando los ingresos de todos los residentes en Chile. Esta
información completa parcialmente el Formulario 22 de Declaración de
Renta. Las PYMES deben aportar mayores antecedentes, pero si tiene
contador(a) puede estar tranquilo, ellos saben lo que tienen que hacer.
Las
declaraciones juradas 1947 y 1948 son las más importantes para los
contribuyentes PYME, pero el plazo es molesto para quienes están
constituidos como personas jurídicas (Ltda-EIRL-SpA) o comunidades, ya
que vencen el próximo jueves 28 de marzo. ¿Quiénes son PYME? empresas
que pueden llegar a vender hasta $2.775 millones anuales con algunas
excepciones. Ellas deben tener cerrado su balance antes de esa fecha, y
eso es imposible.
Un
número importante de micro y pequeños empresarios(as) por lo general
están exentos de impuesto por su bajo nivel de ganancia y porque,
además, han pagado mensualmente un impuesto llamado Pago Provisional,
del cual podríamos decir con simpleza que, es un ahorro para enfrentar
el impuesto a la renta. Cuando el ahorro supera al impuesto nos llega
una devolución.
Nuestro
Consejo Regional del Colegio de Contadores, que reúne a 103 colegas de
Magallanes, presentó el 8 de marzo una carta al Director del SII, don
Hernán Frigolett, pidiendo un aplazamiento para la presentación de las
declaraciones juradas mencionadas, que en su gran mayoría son micro y
pequeñas empresas, dejándolos en igualdad de condiciones que los
empresarios individuales. Los empresarios individuales son quienes
inician actividades como personal natural, y tienen plazo para presentar
las mismas declaraciones juradas hasta el mismo día que presentan la
declaración de renta, es decir, tienen plazo hasta el 9 de mayo, cuando
tiene devolución. Injusto para un contribuyente EIRL al que se exige una
anticipación de 42 días.
Este
aplazamiento no incomodaría a los contribuyentes. Muchos
contribuyentes que hacen su declaración de renta viven de su sueldo u
honorarios, y la información de ellos está asociada a las declaraciones
juradas 1879 y 1887. Tampoco incomoda a las PYME sino que los beneficia,
al tener más tiempo para recopilar su información y cerrar su balance
adecuadamente, sin improvisaciones, disminuyendo además las
rectificatorias de declaraciones juradas y las fiscalizaciones.
Si
el SII libera el valioso tiempo dedicado a fiscalizaciones inoficiosas a
pequeños contribuyentes, y se enfoca a indagar procesos evasivos y
elusivos de alto impacto, además de provocar un efecto recaudatorio
importante, inhiben la repetición de fraudes tan descomunales como los
$326.000 millones que nunca llegaron al fisco. Esto impactaría en una
mejora en la eficiencia del uso de los $246.602 millones que
justificadamente invierte el Estado en el SII. Este comparativo no es
casual, es para visualizar el impacto del fraude que hubiese financiero
1,5 años de gastos de la institución.