Han pasado 2 semanas y el Gobierno aún no reacciona y aún no entrega una respuesta a las demandas de la ciudadanía. El presidente lleva 4 anuncios y en todos ellos ha quedado la sensación que no ha dimensionado la profundidad del descontento ciudadano o lo que es peor genera falsas expectativas con sus apariciones.
En su primer anuncio el Presidente Piñera presenta sólo aspectos subsidiarios o asistenciales como respuestas a las demandas. Lo anunciado por el Presidente en general tiende a validar un sistema fracasado que, por más que siga siendo parchado, no soluciona los problemas de la gente. Anuncios en que los ricos siguen ganando más plata y los pobres deben conformarse con administrar pobreza. El segundo anuncio presenta un cambio de Gabinete, el cual fue algunos cambios de rostros y nombres pero manteniendo la misma agenda de Gobierno que ya fracasó y los ciudadanos rechazaron masivamente. A ningún ministro nuevo se le ordenó asumir la demanda ciudadana o con urgencia proponer una nueva agenda social y política. El cambio de Gabinete necesario fue insuficiente por sí sólo.
Los dos últimos anuncios fueron realmente innecesarios hacerlos en cadena nacional. Cuando la gente esperaba mejoras reales en sus pensiones, garantías de salud o anunciar un plebiscito para una nueva Constitución, el Presidente nos anuncia la suspensión de la Apec y a Cop25 o que la Cop se hará en España. Sin duda el Presidente vive en otro mundo, indolente con las necesidades de los chilenos o indiferente antes las demandas que siguen expresadas en la calle.
El Gobierno puede hacer mucho más para dar solución al actual conflicto pero no quiere, se niega a hacer eso, pues declarar medidas reales implica rechazar el actual modelo, significa renegar de lo que creen, de la forma de ver la economía y de la forma de concebir la justicia social. Por eso el Presidente no hace nada por cambiar el sistema actual, por eso el Presidente se niega a Gobernar para todos los chilenos. Por eso el Presidente no da respuestas.
Mientras tanto el Gobierno seguirá apostando al desgaste de la movilización y a seguir infundiendo miedo. Apuestan a que la gente se conforme con poco. Así un grupo de gente minoritaria, a la que pertenece el Presidente, seguirá gozando de privilegios y un grupo mayoritario seguirá explotado y viviendo en condiciones poco dignas e injustas.
Las chilenas y chilenos sin embargo no cederán. Porque la lucha es por un futuro que hoy no tienen. Porque la lucha es por la dignidad. Chile seguirá movilizado hasta lograr soluciones estructurales para mejorar la calidad de vida, atacar la desigualdad y procurar la dignidad de todas las chilenas y chilenos.