Aprender tiene su
correspondiente contraparte: enseñar. Y, ¿qué es enseñar? Es instruir,
dar señas de algo, mostrar, normar con preceptos, con reglas prácticas,…
Dar señas es, en algún sentido, advertir, anticipar algo que sirva de
experiencia y guiar para obrar en lo sucesivo.
Aprender
y enseñar, enseñar y aprender, quien enseña, aprende. Bien decía
Cicerón: “Si quieres aprender, enseña”. Aprender es de la mayor
trascendencia, implica acción, decisión, interés, empeño, ñeque,
firmeza, voluntad.
Confucio, pensador chino, señaló en alguna ocasión: “Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí”.
No
pocas veces he afirmado que los estudiantes saben, y me he extendido,
más categórico, al señalar que los estudiantes sí saben, pero no saben
que saben; hay que advertírselos, hay que hallar el medio para que lo
descubran, hay que acompañarlos en ese proceso de búsqueda. Al
descubrirlo, al notarlo, es impresionante cómo se les ilumina el rostro,
se completan y redondean sus facciones, sus ojos bailan. ¡Han
aprendido! Solo se les ha apoyado, estimulado, nada más, ellos son
quienes lo han descubierto. Profesor y estudiante sienten, sentimos que
la tarea está hecha, y que luego el camino está iluminado, diseñado, y
que la luz viborea al final y hay que seguirla, no más. A propósito,
Doris Lessing, escritora británica, Premio Nobel de Literatura 2007,
señaló en una ocasión: “Eso es el aprendizaje. Entender de repente algo
que siempre has entendido, pero de una manera nueva”.
El
aprendizaje puede ser mediado, regulado, normado, o libre, y hemos de
tener en cuenta, que siempre hay algo que aprender, y a la vez, dar
señas de ese aprendizaje a otros.
El ciclo es un continuum y es virtuoso, al mismo tiempo, quien aprende, enseña, y quien enseña, aprende.
Aquello
que se nos dificulta aprender, se instala como aprendizaje cuando a la
vez, intentamos enseñarlo, mostrarlo, explicarlo a otro. Si lo
explicamos, si lo enseñamos, el proceso de aprendizaje se edifica en
nosotros.
No
es lo regular. Aprender, rol preferente de un estudiante. Enseñar, tarea
afín a un profesor. Por tanto, aprender y enseñar, a la vez, es como un
aprender cooperativo. ¿Es posible? ¡Sí!
Ya
instalado el aprender o, al menos, de manera incipiente, este aprender
se afianza si se da la instancia de enseñar, de explicar a otro lo
aprendido. Es como aprender haciendo, o ejercitando el aprendizaje, al
enseñar, al mostrar o evidenciar lo aprendido. Eso sí, enseñar
metódicamente, paso a paso, recreando lo aprendido.
¿Se
atreverían a enseñar? Yo creo que ya lo han hecho. Hacerlo de manera
sistemática es un buen ejercicio, con un efecto dominó trascendente.