Hace
unos días me han preguntado cómo estará este año 2023 en materias
económicas, y la verdad, que cuesta encontrar a alguien que pueda decir
que será un buen año. Todo nos lleva a indicar que deberemos “apretarnos
el cinturón”.
Esto
nos obliga a ser conscientes sobre nuestra situación país, y con ello,
sobre las decisiones que deberemos asumir en materias financieras. Por
ejemplo, no es momento de endeudarnos, en especial, por las altas de
interés que rodean al mercado financiero.
Pero
bien, da la impresión que cuesta asumir nuestra situación como
chilenos. De hecho, una noticia que impacta es que nuestro país logra
récord histórico en venta de autos nuevos, siendo el segundo mayor
mercado de Sudamérica. Sin dudas esto evidencia un problema de Educación
Financiera que lleva a que las familias asuman este tipo de riesgos a
sus económicas domésticas.
Para
este 2023, si bien se espera que la inflación no sea tan alta como el
año que recién paso, donde llegamos a un 12,8%, el incremento de los
precios se mantendrá en un 6% o 7% lo que continúa siendo una cifra
importante para una economía como la nuestra. Esto nos lleva a ser más
pobres ya que nuestros sueldos no se ajustan a la misma velocidad que el
incremento de los precios.
También
es probable que tengamos incrementos en el desempleo producto de la
poca inversión que existe a nivel general en nuestro país. Por esto,
iniciativas como la inversión del hidrógeno verde para nuestra región,
es un hecho de vital importancia para la salud económica de Magallanes.
Ahora
bien, el escenario internacional no ayuda, ya que se encuentra marcado
por la incertidumbre, con nuestros principales socios comerciales -EEUU y
China- pasando por un mal momento económico que afectan principalmente a
economías como Colombia, Argentina y Chile.
Para
el Banco Mundial, nuestro país junto a Haití -si leyó bien- junto a
Haití serán las economías con peores expectativas para América latina y
aquello se debe al tamaño y dependencia de nuestro mercado; somos muy
dependientes de lo que sucede en el continente asiático. Es más, el
Banco Central ya anticipó una caída más profunda para este 2023 donde la
actividad se encontrará entre -1,75% y -0,75% para recién experimentar
un crecimiento el año 2024.
Esto
se debe a que nuestro país se encuentra en un proceso de solución de
los desequilibrios macroeconómicos internos y que vienen desde el año
2019. De modo, que es importante reducir la incertidumbre política y
tener en consideración que la reformas reducen la capacidad competitiva
de nuestro país, llevando a que Chile no sea tan atractivo para la
inversión extranjera.
Los
hogares deben evitar el endeudamiento en la medida de lo posible y
cuidar su fuente laboral, ya que por lo menos, estos primero 9 meses
serán los más complejos, para Chile siempre que no existan otras
incertidumbre externas o internas.