Un
vecino de Punta Arenas narraba hace pocos días que está aburrido de la
delincuencia. Hace un tiempo ingresaron a robar a dos casas cercanas a
su domicilio. Él vive en un sector de personas de esfuerzo, de
familias que día a día tienen que salir a trabajar fuertemente para
sobrevivir y las condiciones de seguridad que nos está ofreciendo
nuestra ciudad no son las mejores. Muchos ya perdieron las esperanzas
porque a sus súplicas de mayor seguridad no hay respuestas. No es
posible que esto siga ocurriendo. Hay muchos vecinos puntarenenses que
están muy atemorizados y que necesitan que haya un mejor resguardo para
todos. Como magallánicos sentimos que la delincuencia se está apoderando
de nuestras ciudades, porque no solo es Punta Arenas, también la
delincuencia hace rato llegó a Puerto Natales y Porvenir. Incluso con el
continuo robo de ganado. Antes, por televisión veíamos como en Santiago
se iban enrejando y nosotros no queremos llegar a ello. Las policías
podrían aumentar su dotación y las autoridades ponerse en el lugar de
cada uno de los habitantes. El respeto por los demás no está existiendo
hoy y eso nos preocupa. Hay muchos hogares en la Región de Magallanes y
Antártica Chilena en los que viven adultos mayores -son más del 20 por
ciento- y ellos están sufriendo, porque ven como su ciudad se ha ido
deteriorando por la calidad de las personas. Hoy vemos como la
delincuencia está tomando nuestras calles y nadie se atreve a hacer
algo. En los peores momentos de la pandemia del Coronavirus las cifras
habían disminuido, pero ahora nuevamente van al alza y mientras más se
acerque la Navidad será aún peor. Es hora de que pongan el freno y si
hay que aumentar las vigilancias, por favor, háganlo.