Las
numerosas denuncias de lectores, auditores, televidentes y cybernautas
han posibilitado conocer en detalle al menos seis de los basurales
clandestinos que año a año se propagan por los alrededores de Punta
Arenas. La comunidad magallánica está indignada, pero son culpas propias
y se deben asumir. En esto hay una responsabilidad de todos. El cuidado
del medioambiente
en una prístina zona como la Patagonia magallánica es fundamental. La
educación debe nacer en la casa. A las nuevas generaciones se les debe
traspasar la iniciativa
del máximo cuidado, porque debe haber un sentido común al respecto y la
enseñanza es fundamental. Por qué si hay lugares para el depósito de
basuras ¿no
se respetan? ¿No queremos nuestro entorno? Es hora de asumir que todos
somos responsables. El planeta cada día sufre la destrucción y abandono solo
por culpa de quienes lo habitamos. Y si en la Región de Magallanes y
Antártica Chilena queremos seguir en un entorno casi libre de agentes
contaminantes privilegiemos el cuidado. Lamentablemente cada año nos
damos cuenta de que no somos capaces de cumplir. Estamos entrando a una
temporada en que se vislumbra un aumento en la llegada de turistas a Magallanes y se
esperan numerosas visitas. Es de esperar que se lleven la mejor imagen
de nuestra región y no de una zona sucia y contaminada.