Sin
aficionarnos tanto a los deportes, o en particular a algunos deportes,
cotidianamente o en lo ordinario, muchos somos espectadores o autores de
autogoles, empates y goles de media cancha. Aunque, desde nuestra
perspectiva, somos más espectadores que autores. Es tan propio de
nuestra idiosincrasia.
En
el deporte, un autogol, particularmente en el fútbol, es un gol que
marca un jugador en su propio arco. En principio, una acción
desafortunada que complica un resultado favorable si el equipo queda en
desventaja, parcial. Lo señalo en otras palabras, es un gol en contra,
no a favor.
Apartándonos
del entorno deportivo, en otro orden de cosas, un autogol es un acto o
acción cuyo efecto se vuelve en contra, por no prever en su ejecución o
instalación eventualidades, acciones o reacciones contrarias o
negativas, pues, en definitiva, es una acción que se vuelve en contra de
quien o quienes la realizan. La suponemos involuntaria, pues no hay
mucho dominio o conocimiento del objeto o tema del que se debe tener
control. ¿Qué hacer para evitarlo? Más preparación, más estudio, más
dominio del asunto, y de su contexto.
Empate.
¿Qué es? En el ámbito deportivo, en algunas disciplinas, es igualar la
puntuación o tantos sin conseguir uno u otro competidor vencer a su
oponente.
Ahora,
en otros ámbitos, un empate es una acción que en su ejecución pretende
controlar efectos contraproducentes o contrarios con el objetivo de
atenuar una derrota o impedir el triunfo del oponente. Si no es posible
el triunfo, sostengamos el empate. Si no es posible el control, la idea
es impedir que el oponente lo consiga. Si no es posible ganar, quizás es
bueno intentar postergar el triunfo, es decir, ganar tiempo. Si alguien
dice o da señas de tener “la” verdad, el contrario intenta dar cuenta
de “otra” verdad que entrampa al oponente. ¿Cuál es la idea? Jugar al
empate, a “tu” verdad opongo “mi” verdad. Siempre
queda la impresión de que nadie gana o nadie pierde, aunque varias
veces queda la impresión en los espectadores de que hay juego sucio de por medio.
Gol
de media cancha. En la práctica de ciertos deportes, es un gol
sorpresivo, de gran potencia, desde mucha distancia, que descoloca a un
rival u oponente.
¿Qué
es un gol de media cancha en contextos no deportivos? Es una expresión o
dicho que representa un acto que le reporta un enorme beneficio o
ventaja a quien lo ejecuta, que sorprende al oponente, que lo perjudica,
pues queda muy descolocado. Es como un golpe a la cátedra, sorpresivo.
El
paso de expresiones léxicas comunes propias de contextos deportivos a
expresiones idiomáticas con sentidos especiales en entornos no
deportivos, es digno de atención. De resultas de, no son buenas las
impresiones que quedan de las aplicaciones de estas expresiones en
ámbitos no deportivos.
¿Qué
hacer? Los intervinientes, abstenerse de dichas prácticas, menos de
reiterarlas. No es buen espectáculo. Ir con la verdad por delante,
siempre. Jugar limpio. Y los espectadores, ocuparse de no dar espacio a
las mismas prácticas ni respaldarlas, menos, mucho menos caer en lo
mismo. Y tener buena memoria.