Como
se dijo en el comentario anterior, la motivación es lo que da energía
para alcanzar objetivos y para no decaer ante los obstáculos o
dificultades que se presenten en el camino. Probablemente en más de
alguna ocasión las personas no han recibido el incentivo que
esperaban por parte de los otros. Por eso se hace imprescindible
aprender a automotivarse para continuar con los planes u objetivos
adelante. La automotivación es la capacidad que tiene una persona para
motivarse a sí misma y así obtener la meta u objetivo que se ha
propuesto alcanzar.
Algunas sugerencias para automotivarse son las siguientes:
–
Mantener una predisposición positiva, porque esto influye directamente
en el comportamiento. La predisposición está influenciada por lo que
pensamos. Los pensamientos de carácter negativo paralizan, limitan o
bloquean e interfieren en la consecución de los objetivos propuestos.
Por otra parte, los pensamientos positivos son los que nos ayudan a
conseguir aquello que se desea. Pensar en positivo implica hacer una
nueva lectura, en cuanto a las conclusiones erróneas a las que se puede
haber llegado. A veces se generaliza y se piensa que si algo pasó una
vez, volverá a repetirse. Por ejemplo, se puede pensar lo siguiente:
“Siempre me va mal”. Frente a situaciones de esta índole hay que hacer
una pausa y realizarse preguntas como: ¨¿Esto es real?¨. ¨¿Alguna vez
me habrá ido bien?”. Pues bien, no existe ninguna persona que le haya
ido mal en todo y siempre. Con este tipo de estrategias se pueden
anular los efectos del pensamiento negativo.
–
Dividir el objetivo grande en objetivos más pequeños. Cuando vienen a
la mente objetivos grandes casi seguro que lo primero que se piensas
es: “No podré hacerlo, es muy difícil”, o cosas similares a esta. Lo
que hay que hacer es dividir esos objetivos en tareas lo
suficientemente pequeñas y fáciles como para que no sean agobiantes.
Cualquier sistema de educación se basa en esto. Un título universitario
se rige por un plan de estudios dividido en asignaturas que se cursarán
en un orden y en un tiempo determinado.
–
Compruebe sus progresos en cada uno de sus planes. Trate de usar algún
método que le permita evaluar cómo va haciendo las cosas. Además de
obtener una información muy valiosa, esto lo motivará para continuar
avanzando en el logro de objetivos.
-Regálese
premios. Cuando termine alguna tarea o logre un buen avance en un
proyecto haga algo que le agrade, que lo relaje y que no le implique
ningún esfuerzo. Busque sus propios incentivos. Por ejemplo, relájese y
disfrute la estadía en una playa o en el campo, practique algún deporte
que le apasione o vaya al cine.
–
Visualice el objetivo cumplido. Piense que ha terminado esa tarea que
tanto podría costar y los beneficios que le reportara. Tenga siempre
presente el final en su mente. Empiece cada proyecto teniendo una idea
clara de cuál es el destino, de modo que los pasos que dé vayan siempre
en la dirección correcta.