La
reciente promulgación de la ley que reduce la jornada laboral a 40
horas es un buen ejemplo sobre cómo, a través del diálogo, podemos crear
políticas públicas que mejoren la calidad de vida de todas las
personas. En este caso, se trató de un diálogo que trascendió las
paredes del Congreso e incluyó a trabajadores, trabajadoras y
representantes del empresariado. Este exitoso proceso nos debe inspirar e
interpelar a todos. ¿Por qué no incorporar con más fuerza a la
ciudadanía en la elaboración de buenas políticas públicas?
Cuando
abrimos espacios para la participación ciudadana en la gestión pública
constatamos que existe el interés de parte de la ciudadanía. Eso quedó
claro el jueves, cuando más de 63 personas participaron en el primer
diálogo regional de Magallanes para el diseño de un nuevo Sistema
Nacional de Cuidados. Esta es, sin duda, una temática transversal: todas
las personas cuidaremos a otras o recibiremos cuidados en algún momento
de nuestras vidas. No obstante, es una labor invisibilizada, que recae
principalmente en las mujeres y para la cual existen escasos apoyos
públicos. Por lo mismo, hace total sentido incorporar la mirada de
quienes cuidan y de quienes reciben cuidados, a lo largo de todo Chile,
para poder diseñar un sistema de cuidados que responda a sus necesidades
con pertinencia territorial.
Por
otro lado, en mi visita a la región esta semana pude conocer a más de
90 dirigentas sociales de Punta Arenas y Puerto Natales, quienes
participan en la Escuela de Formación Social, a cargo de la División de
Organizaciones Sociales. Durante los talleres de liderazgo y enfoque de
género que realizamos en ambas comunas, pude constatar su gran interés
por formarse, aprender y ejercer responsablemente la dirigencia para
contribuir al bienestar de sus vecinos y comunidades. La organización
social es clave para una democracia sana y, para ello, es fundamental
tener una dirigencia social bien formada, preparada para afrontar los
desafíos que hoy tenemos en nuestra sociedad.
Otro
antecedente que nos muestra la robustez de la sociedad civil
magallánica es el reciente cierre de las postulaciones al fondo de
fortalecimiento de organizaciones de interés público, un fondo que
entregamos desde el Ministerio Secretaría General de Gobierno para
apoyar el trabajo de juntas de vecinos, organizaciones sociales,
comunidades indígenas, clubes deportivos y otras. Este año, las
postulaciones al fondo crecieron un 31% a nivel nacional, en comparación
con 2022, y un 57% en la Región de Magallanes.
Lo
anterior nos muestra un escenario auspicioso para la participación
ciudadana incidente en la gestión pública. Nuestro compromiso como
Gobierno es, por un lado recoger, sistematizar e incorporar
efectivamente las necesidades y visiones que nos entrega para la
formulación de políticas como el sistema nacional de cuidados. Por otro
lado, seguimos comprometidos a apoyar a las organizaciones sociales,
entregándoles las herramientas y condiciones necesarias para que
florezcan y cumplan un rol cada día más activo en la vida de nuestro
país. Así, podremos avanzar en diversas urgencias y necesidades de la
ciudadanía, siguiendo la senda que trazó el proyecto de las 40 horas.