Bienvenida diversidad

En
nuestra sociedad, hace algún tiempo ya, se ha ido impulsando de
distintas maneras la “apertura de mente” respecto la aceptación, respeto
y empatía hacia la diversidad. Si bien se ha avanzado muchísimo en el
reconocimiento de que todos podemos ser distintos, en términos de
identidad de género, raza, religión, ideales políticos, capacidades
diferentes, etc., hay algunos que aún quieren seguir viviendo en una
“burbuja”, como si nada hubiera cambiado, pero no es así, hoy en día
existe una nueva realidad, una sociedad más abierta y que se ha debido
adaptar a los cambios.

Si
bien podremos tener diferencias, todos tenemos los mismos derechos como
seres humanos, los que están consagrados en nuestra Constitución, y uno
muy importante, es el derecho a la educación. Independiente si el
estudiante se identifica con otro género, si viene de otra cultura o
religión, o si tiene necesidades educativas transitorias o permanentes,
tienen el derecho a recibir la misma educación que el resto, que se
considera “normal”. ¿Pero qué entendemos por “normal”?, ¿los que no
tienen problemas de aprendizaje?. ¡¡¡Por favor, no seamos
segregadores!!!, todos somos iguales ante la ley.

Esta
nueva realidad de la que hablamos presenta todo un gran desafío para
las comunidades educativas en su conjunto, docentes, directivos,
estudiantes y, sobre todo, padres y apoderados. En el seno familiar se
debe hablar de la diversidad que hoy se hace latente. No puede un padre o
una madre exigir que su pupilo tenga sólo compañeros “normales” (vuelvo
a reiterar, lo que se puede entender como “normal” para uno, puede ser
“anormal” para otro), es decir, que no tenga al lado a un niño o una
niña transgénero, de otro país, que presente déficit atencional con
hiperactividad o trastorno del espectro autista, o que tenga barreras de
aprendizaje en alguna de las áreas del conocimiento, o que sus padres
sean partidarios de tal o cual ideología política.

Señoras
y Señores, ¡¡abran los ojos y todos sus sentidos!!, no discriminemos,
los colegios sí o sí deben recibir a todos los niños, niñas y
adolescentes que soliciten matrícula, por ley y por sobre todo por un
tema de sentido común. Vaya a darse un recorrido por todos los colegios,
¿existe alguno que deja afuera a niños con necesidades educativas
especiales o permanentes, por ejemplo?, tiendo a pensar que ninguno, y
si sabe de alguno por favor denúncielo a las autoridades educacionales.
Los colegios deben prepararse y se están preparando para recibir e
incluir a todo tipo de estudiantes, y he ahí el gran reto. El cómo
abordarlos, cómo adecuar el currículum, cómo impactar positivamente en
los niños con metodologías académicas más atractivas que los mantengan
entusiasmados por aprender, cómo llevar una convivencia escolar positiva
e inclusiva, etc. Con una buena gestión se puede lograr todo esto y,
créanme, hace la diferencia.

¿Qué
ejemplo le estamos dando a nuestros hijos e hijas si queremos que sigan
en una burbuja sin contacto con el mundo exterior?, les cuento que la
vida real “allá afuera” es compleja, y la diversidad a nivel colegios es
la misma que se presenta en nuestra sociedad, ¿por qué los estudiantes
no pueden compartir, aceptar y convivir con la diversidad? Muchas veces
los niños nos dan lecciones de inclusión, que a muchos adultos aún les
cuesta aprender
.

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