Cada día y cada año tienen su propio afán; cada día y cada año escribimos la historia, sí, hoy más que nunca cuando las redes sociales son para algunos y casi toda la forma de comunicarnos, todo queda registrado, con minutos, hora, lugar y suceso.
Queda atrás el 2023, estamos iniciando este nuevo año, casi como una hoja en blanco para escribir una nueva historia, nuevas imágenes (fotografías) inundarán las, nuevos desafíos, nuevos lugares por conocer, viajes inesperados o soñados, puertas que se abrirán y otras cerraran, TODOS iniciamos proclamando buenos deseos, prosperidad y bienestar, ¡los cristianos anunciamos y proclamamos la bendición de Dios!, nuestro saludo es “Dios te bendiga”.
Otra cosa que hacemos o escuchamos sobre todo en las noticias, los hechos que marcaron el año 2023, lo bueno, malo o lo feo, no solo debemos recordar, sino aprender, así lo veo yo, lo que no hacemos y no se escucha es: “estas son las lecciones que aprendimos este año 2023”.
Reflexión, estaba leyendo y estudiando, encontré esta perla literaria:
Las cosas que nos destruirán son:
-Política sin principios,
-Placer sin conciencia,
-Riqueza sin trabajo,
-Conocimiento sin carácter,
-Negocios sin moral,
-Adoración sin sacrificio. Mahatma Gandhi (1869-1948)
Podemos leer una profecía, aquí en Chile los ideólogos están tratando de establecer todo esto como una norma social.
Es tiempo de pensar y retomar la senda del sentido común, en nuestra vida personal, en nuestra familia, en nuestro barrio, en la sociedad y en las doctrinas e ideologías políticas y sociales.
Estamos viviendo una crisis social a nivel mundial; deconstrucción de las costumbres, del idioma, de nuestros valores y principios, somos azotados por los vientos del igualitarismo, neomarxismo, progresismo del siglo 21, indigenismos, etc.
Tanto que algunos hablan de una batalla cultural, es transversal a todo en la sociedad, no solo se trata de valores y principios, sino entre Capitalismo y Socialismo, en el sistema educativo, en la religión, etc.
Mi deseo es que volvamos a rescatar los valores y principios que sostuvieron sociedad latina por 500 años, hemos perdido tanto tiempo y dinero intentando establecer “ideas utópicas” en Chile, espero que aprendamos la lección como sociedad, que logremos sanar la herida histórica, que logremos tender puentes y pavimentar el camino para que nuestros hijos y nietos; vivan en paz, en desarrollo y progreso, NO a las nefastas ideologías de un mundo imaginario.
Para la gente de Magallanes y Chile deseo la Bendición de Dios, prosperidad, desarrollo y progreso. Mi gratitud a Pingüino multimedia que publica mis comentarios ciudadanos.