Solo algunos bolsillos comenzaron a prepararse con antelación para la llegada de diciembre, pero la gran mayoría de los chilenos no tiene capacidad de ahorro familiar y más aún dado el estallido social, que pudo haber influido notoriamente. La Región de Magallanes y Antártica Chilena no estuvo ajeno a ello.
Diciembre es el mes de la llegada de frutas y verduras estacionales que acá se pueden degustar, pero con un precio muy superior al de la zona central del país.
Pero el último mes del año que comienza el domingo, también es la fecha en que los gastos operacionales del hogar pueden llegar a aumentar hasta en un 60% (matrículas y regalos incluidos). Entonces ¿qué hacer? La desaceleración y la angustia en términos económicos que vive el país en el último tiempo tampoco ha colaborado mucho.
En estos últimos días del año se resiente más el presupuesto y el nivel de endeudamiento que se ha registrado en la última década en Magallanes, ha tenido una sostenida curva de aumento y no ha tenido la reciprocidad de las autoridades para intentar frenar esto.
En la Región de Magallanes y Antártica Chilena no hemos logrado beneficios para los habitantes y los precios que hoy se pagan por conceptos de alimentación llegan a ser vergonzosos. Para qué decir de los fármacos. Entonces necesitamos que alguien a la brevedad resuelva los problemas de la gente.