Sin
comparación alguna, la opinión generalizada de la ciudadanía reconoce
con respeto y gratitud la entrega y voluntad de Bomberos de Chile, la
institución que ocupa merecidamente el primer lugar en aprobación de
acuerdo con la encuesta Cadem. Y no hay duda alguna al respecto, cuando
se trata de evaluar la valentía al momento de servir a la comunidad.
Hace
muy poco se conmemoró un nuevo Día Nacional del Bombero, y no podemos
dejar pasar la oportunidad para dedicar algunas breves palabras y
reflexiones en torno a lo que significan para la comunidad hombres y
mujeres voluntarios dispuestos a dejar la vida y arriesgar todo, con el
solo propósito de ayudar.
Los
verdaderos héroes anónimos, incansables y fieles representantes de una
labor abnegada y altruista, herederos de una historia que comenzó hace
ya 173 años cuando en 1851, se fundó el primer Cuerpo de Bomberos en
Valparaíso. Desde entonces, no ha cesado en su noble misión de servicio
con más de 56 mil voluntarios a lo largo y ancho del territorio
nacional.
Sobre
su importancia para las personas, poco más se puede llegar a decir,
especialmente para quienes sabemos que habitar en este país, también es
sinónimo de emergencias y desastres naturales que en cualquier momento,
de manera inesperada, pueden llegar a interrumpir la apacible vida
cotidiana.
De
labor silenciosa pero inmensamente relevante y vital, nunca será
suficiente el agradecimiento y el apoyo que puedan llegar a recibir.
No
olvidemos que, pocos lugares en el mundo poseen una institución de este
tipo, con estas características de labor voluntaria, con indudable
capacidad de respuesta y por supuesto, un profesionalismo a toda prueba.
Y
así como cualquier reconocimiento resulta poco, también es cierto que
los bomberos en nuestro país continúan enfrentando no pocos desafíos
para seguir desempeñando sus tareas, por ejemplo en localidades aisladas
o extremas como Magallanes. Lo propio ocurre también en zonas rurales o
de difícil acceso.
La
siempre falta de recursos, la burocracia y los obstáculos legales,
muchas juegan en contra del trabajo voluntario. Pero frente a todo eso,
podemos estar seguros que nunca faltará una compañía de bomberos en
aquellos momentos más complejos y dramáticos.
La
experiencia y nuestra propia historia nos recuerdan que, todavía resta
mucho por demostrar nuestro agradecimiento y apoyo hacia bomberos, lo
mismo ocurre en materia de prevención, capacitación y aporte de recursos
económicos. No podeos olvidarnos de la “campaña del sobre’, la venta de
rifas y bingos.
El
fortalecimiento del respaldo concreto y permanente hacia la institución
de Bomberos, resulta crucial, corresponde a un compromiso del Estado y
también a una responsabilidad y compromiso del mundo privado para
mejorar las condiciones de las y los voluntarios, la modernización de
sus equipos, cuarteles y la propia seguridad de sus miembros, permitirán
cumplir de mejor manera la misión bomberil, dar respuesta de mejor
manera a las emergencias y al mismo tiempo, cumplir con el compromiso
que tenemos como sociedad, honrando así mismos, a los 341 mártires de la
institución.
Un
fraternal saludo a las voluntarias y voluntarios de bomberos de
Magallanes, y un infinito agradecimiento por el valor y compromiso.