Bono Clase Media

Además
de todo lo que hemos vivido producto de la pandemia en términos
sanitarios y emocionales, también hemos debido lidiar con las mermas
económicas que han dejado las medidas sanitarias establecidas en el Plan
Paso a Paso.

En
este contexto debemos reconocer que el Gobierno ha implementado una Red
de Protección Social que busca apoyar a las familias chilenas, cuyas
realidades económicas han sido modificadas por la pérdida de la fuente
laboral o los ingresos han disminuido por acogerse a la Ley de
Protección al Empleo.

Al
analizar los diferentes discursos u opiniones que surgen respecto de la
implementación de la Red de Protección Social, nos encontramos con una
tendencia a mirar lo negativo, lo que no llegó, las insuficiencias, las
condiciones, los requisitos, pero poco se habla de los millones de
familias que gracias a estos recursos han podido cumplir con sus
compromisos financieros o han sentido alivio al recibir el depósito de
los distintos beneficios en sus cuentas.

Dicho
lo anterior, es necesario resaltar uno de los apoyos más importantes
que se han generado producto de la pandemia, dado que considera un
universo importante de personas que habiendo sufrido mermas económicas
no habían calificado para recibir apoyos gubernamentales.

Este
bono considera el pago de $500.000, y considera a quienes ganan desde
el ingreso mínimo hasta los dos millones de pesos, debiendo demostrar
una caída en sus ingresos de al menos un 20%; no obstante, quienes ganan
entre el sueldo mínimo y $408.125 quedarán exentos de requisitos,
recibiendo el pago del bono sin acreditar caída en sus ingresos.

Adicionalmente,
el bono incorpora y considera los grupos familiares del Registro Social
de Hogares, que cuenten con adultos mayores de 65 años, personas con
discapacidad o menores de 18 años, adicionando entre $125.000 y hasta
$250.000 pesos al mes siguiente de haber recibido el bono.

En
el marco de esta ley, el Estado de Chile ha comprometido un aporte de
US$ 10 millones para el sector de las culturas y las artes que se suman a
los US$ 16 millones ya comprometidos. Pero eso no es todo, además se
considera a pensionados y transportistas, visibilizando a un segmento
importante de compatriotas que requerían del apoyo del Gobierno para
poder lidiar con el fuerte impacto de la pandemia en sus hogares.

Por
todo lo expuesto, es necesario hacer una revisión de la forma en que
recepcionamos los anuncios, dado que, si partimos con críticas antes de
visualizar el impacto, claramente nada nos hará valorar el enorme
esfuerzo fiscal que se ha hecho. A modo de ejemplo: solo en la primera
hora de postulación al bono había 40.000 reclamos en una red social,
pero en el otro lado de la vereda teníamos ya 600 mil solicitudes
aprobadas. Sin ir más lejos, en la Región de Magallanes y de la
Antártica Chilena a solo cuatro días de la vigencia de este beneficio ya
se han aprobado más de 16.800 solicitudes de bonos clase media,
resultado que se acerca rápidamente a los 21.440 bonos entregados en un
mes el año pasado. Entonces, juzgue usted ¿de qué lado de la vereda
prefiere mirar?.

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