Un estudio de la Universidad Autónoma respecto del desarrollo de las distintas regiones en el período 2010-2016, basado en el Índice de Desarrollo Regional (Idere), indica que la brecha entre las regiones del país se ha ido reduciendo. El Idere se mide utilizando seis factores: actividad económica, conectividad, educación, salud, bienestar socioeconómico y seguridad. En particular, la Región de La Araucanía, que mantenía una de las distancias más significativas respecto de la Región Metropolitana, la bajó de 45% a 31%. Sin embargo, la Región de Arica y Parinacota se mostró estancada. La reducción de las brechas no necesariamente está asociada al crecimiento del producto regional, sino que tiene más relación con la infraestructura que se ha logrado establecer, por lo que las políticas de los distintos gobiernos es lo que, finalmente, tiene mayor injerencia en el Idere. El mayor apoyo a las regiones más atrasadas respecto de las más avanzadas permite ir reduciendo las brechas. Siempre se ha considerado un problema el caso de las zonas extremas, y la Región de Arica y Parinacota así lo muestra. Sin embargo, ello no ocurre con nuestro Magallanes, que presenta el mejor índice de seguridad. Nuestra región se ha convertido en un laboratorio natural, único e irrepetible, que atraen ciencia de clase mundial: astronomía, el estudio de los ecosistemas subantártico y antártico, organismos extremófilos y cambio climático, entre otros.