Caen las ventas de los supermercados

Hace unos días me preguntaron sobre la caída de las ventas que han experimentado los supermercados en nuestro país; donde la caída nacional ha llegado a un 8% en el transcurso del año 2023. 

Para colocar en contexto, el Índice de Supermercados (ISUP) es una estimación del comportamiento mensual de la actividad de estos establecimientos, considerando sus ventas, el número de recintos existentes en la zona, y la superficie que utilizan estos supermercados. De tal manera, que al ser una estimación se deja en claro que es una aproximación de la actividad económica. 

Esto es importante de mencionar, ya que la entrega de la información por parte de estos establecimientos es voluntaria y el levantamiento por lo general demora una semana, donde cada una de las direcciones regionales del Instituto Nacional de Estadística (INE), debe realizar un esfuerzo importante para lograr la cooperación necesaria por parte de estos establecimientos, ya que reiteramos que no existe obligación en la entrega de esta información.

Otro punto importante, es la existencia de un año base en la medición que para nuestro caso es el año 2018. Para aclarar este punto; un año base es utilizado en muchos índices económicos y su función es limpiar -por decirlo en términos coloquiales- las distorsiones que pudiesen surgir en la medición. Para nuestro caso, debemos limpiar nuestro indicador de la “inflación de los precios”, ya que nuestro interés se centra en la evolución de las compras en términos reales, es decir, nos interesa saber si los supermercados venden más o venden menos en cantidades.

Aclarados estos puntos, podemos dar cuenta de lo ocurrido en este indicador y cuáles pueden ser las posibles razones de la baja de las ventas.

La caída de las ventas en supermercados muestra un mercado alicaído en términos de consumo interno. Esto es de esperar, en particular, por el forzado control de la inflación que ha debido tener el Banco Central donde la tasa de política monetaria se ha encontrado alta durante un tiempo no menor para lograr controlar la inestabilidad de los precios en Chile. Lo anterior ha dado resultado en el tiempo, considerando que en agosto del año 2022 nuestra inflación interanual llegó a nada menos que un 14,1%, mientras que el último reporte del INE muestra una inflación interanual de un 3,9%. 

Hasta aquí todo bien, la receta entregada por el Banco Central de Chile ha tenido los resultados esperados, no obstante, no podemos pensar que el tratamiento de la inflación no dejó secuelas. Es más, de seguro ha escuchado por ahí “que la inflación afecta principalmente a la clase media”. La verdad que aquello es totalmente cierto.

La consecuencia para nuestro país ha sido la baja en el consumo, producto de lo costoso que es asumir cualquier tipo de deuda a corto plazo por parte de los hogares en Chile. Esta reacción es propia del mercado y la hemos visto durante el 2022 y 2023, años que ha sido particularmente difíciles para el comercio. La buena noticia, es que esto irá mejorando gradualmente en el transcurso del año 2024, esto siempre que las condiciones actuales se mantengan y no surjan acontecimientos inesperados en nuestro país, como los trágicos sucesos ocasionados por los incendios. 

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