“Cuando la cabeza anda mal, el cuerpo no funciona”.
Diferentes
voces se han levantado en las últimas semanas pidiendo un cambio
urgente en el gabinete regional, situación que, para muchos, la actual
composición del equipo que representa al Gobierno del Presidente Boric
en la región, ya no resiste mayores análisis, puesto que a un año desde
la instalación de la actual administración, muchas de las actuales
autoridades, simplemente, no dieron el ancho y, a otros, les quedó
grande el poncho.
Esta
solicitud de cambio de gabinete, no sólo viene, como es lógico, desde
el lado de la oposición, sino que también de simpatizantes del actual
gobierno e incluso desde militantes (en forma reservada) que componen la
colación de partidos que pertenecen a la actual administración. Por lo
tanto, las voces que se han levantado, no son sólo viene del mundo
llamado “comentillo político” o “comentillo de la mesa del café”, es un
llamado transversal, de quienes ven con preocupación lo que está pasando
en la región.
La
mala evaluación transversal que hoy existe hacia la actual
administración regional que encabeza la delegada presidencial Luz
Bermúdez, tiene su origen en varios factores. Por ejemplo, hoy no se
sabe con certeza cuáles son los proyectos y obras que está impulsando el
Gobierno; qué está pasando con el Plan Especial de Desarrollo de Zonas
Extremas (Pedze), plan que el actual Mandatario lo estableció como una
política de Estado, que sería elaborado con participación ciudadana,
instancia ciudadana que no ha existido.
A
todo esto, se suma la poca, o, mejor dicho, la casi nula actuación en
el quehacer regional de algunos de seremis y directores de servicios,
que incluso para la ciudadanía son prácticamente desconocidos, puesto
que, no figuran en los medios de comunicación, lo que significa que se
desconoce qué proyectos u obras están impulsando es sus respectivas
carteras… hay que recordarles a los asesores comunicacionales y a dichas
autoridades que, “lo que no se comunica, no existe”.
Pero las principales críticas que hoy existe hacia el gabinete
regional, apuntan principalmente a la figura de la delegada
presidencial Luz Bermúdez, a quien se le acusa de tener poco manejo
político, poco manejo comunicacional, no saber enfrentar conflictos,
como, por ejemplo, el que hoy se está viviendo en Porvenir a raíz de la
situación que afecta a Nova Austral, lo que se puede traslucir, en el
cierre de esta empresa y con ello la pérdida de 700 puesto de trabajos.
En
las últimas horas las voces de parlamentarios, consejeros regionales y
voceros de los trabajadores de Nova Austral, han señalado que hoy no es
conveniente que la delegada siga encabezando las conversaciones, ya que,
para ellos, no es una interlocutora válida, lo que hace más complejo el
panorama para el actual gabinete regional… “dicen que cuando la cabeza
anda mal, el cuerpo no funciona”.