El
primer año de administración frente amplista y comunista, que encabeza
el señor Presidente de la República, nos ha demostrado que Chile marcha
por el camino hacia la derrota.
Penoso,
criticable, repudiable, pero es lo que se puede apreciar desde la
vereda del frente, la que transitamos quienes pensamos muy distinto a
este conglomerado forzado y que tiene “dos almas”, una más poderosa que
la otra porque tiene más militantes disciplinados, como un ejército,
porque tiene estrategas más expertos y porque impone sus criterios
políticos, valóricos y económicos con el estilo propio de los comunistas
en todo el mundo: tres pasos adelante, rechazo, dos atrás… Pero ganando
uno (a eso creo que lo llaman dialéctica marxista).
Pero
ese mancornamiento no ha sido positivo para nuestra Patria, Chile, la
Grande, Magallanes, la Chica, esas volteretas, esos “errores no
forzados” han tenido un tremendo costo para los chilenos, de aquí y de
allá.
El
aumento de la delincuencia más audaz y sanguinaria, el narcotráfico, el
narcoterrorismo disfrazado de causa indigenista, el sicariato, la
migración ilegal y la entrega de fondos estatales a entidades dedicadas,
por ejemplo, a manipular en un sentido equívoco a niños muy pequeños,
sin discernimiento para una determinada opción sexual, evidencian esa
influencia malévola que la otra alma de oficialismo apoya cuando le
conviene o bien guarda silencio cómplice.
Pero
no es todo: el aumento de la inflación, con los artículos de primera
necesidad con precios que los alejan de los que menos tienen,
especialmente de los adultos mayores; el alza de las tasas de interés en
los créditos de consumo, por ejemplo y ni hablar de los hipotecarios,
que golpean a la clase media, la sempiterna postergada porque, en su
mayoría conserva tradiciones y cultura patrias, y el desprecio a la Vida
de los chilenos suma y sigue.
Quemar
medio Chile, como durante el estallido delincuencial, metro, casas,
iglesias incendiados, farmacias y negocios saqueados, con autores de lo
más indultados por sus fechorías, son otros pasos más en la dirección
equivocada para la Patria y nos auguran un derrota si no somos capaces
de ponerle freno y derrotar a los responsables antes de que sigan
avanzando en este camino de destrucción de Chile y que los responsables
dejen sus cargos, que renuncien.
Culpar
a los conejos de los incendios forestales, no adoptar medidas más
firmes contra los narcos pirómanos-terroristas que dejan lienzos a favor
de la causa indigenista, es pueril, mentiroso y agreguen ustedes los
adjetivos que quieran.
Pero
los corifeos, las cotorras y los papagayos que siguen aplaudiendo una
gestión nefasta, no ven las listas de espera ni el sacrificio de los
funcionarios de la Salud, del maltrato a los niños por entidades del
propio estado. Tampoco ven al dolor de los padres, hermanos y familiares
de los asesinados y justificarán con las consignas de siempre, tan
añejas como falsas, hasta la muerte de un pequeño empresario del
transporte de pasajeros de la zona de Concepción, asesinado para robarle
VEINTE MIL PESOS…..
En
nuestra región, a Dios gracias, recién se aprecian y se sienten algunos
hechos que nos hermanan con el resto de la Patria y por eso les pido
que oren para que no lleguen tan masivamente acá y con la mano en el
corazón, digamos, con Fe y Esperanza, “DIOS TE SALVE, MAGALLANES….” Y
aléjanos del camino a la derrota…