La
semana pasada en Magallanes fuimos testigos de una manifestación de las
agrupaciones que están postulando (Literalmente esperando) su casa
propia.
Primero:
mi cosmovisión cristiana me dicta lo siguiente; Todo ser humano es
digno de tener y poseer una casa, un pedacito de tierra. Por eso es que
mi consciencia rechaza absolutamente la frase de la política populista
“Casa Digna”, creo que el ser humano es digno de…
Segundo:
en Magallanes debe existir una consideración diferente, una ponderación
distinta, Magallanes debería tener un sistema diferido de
consideraciones en Medición de la Pobreza o actualmente llamado
“Vulnerabilidad” (este es otro tema que podemos conversar más adelante)
Como estudiante de trabajo social, me motiva este tema, creo que en
Magallanes debemos abordar la pobreza multidimensional de forma diferida
a otras regiones.
Tercero:
Como ciudadano me parece arbitraria la forma en que se cambian las
reglas del juego, esto no es racional, esto no es lógico y mucho menos
tiene sentido común, no se pueden aplicar nuevas normas o reglas en
medio de un partido de fútbol, usando esta metáfora es irracional
aplicar nuevo reglamento y nuevas reglas cuando algunas de las
agrupaciones están a mitad de camino y otros llegando a la meta.
Cuarto:
No solo vengo a expresar mi critica, sino también plantear una
solución; mi propuesta, es que cada chileno nacido en el territorio,
tenga el derecho de un terreno, encontrar medidas estándar, cada
ciudadano pueda recibir un terreno a los 21 años de edad, con un tiempo
de 10 años para cerrar el perímetro y construir una casa promedio en
metros cuadrados de superficie y materiales. Sí el ciudadano no acciona a
este propósito debe devolver el terreno al estado. (Para esto se debe
hacer una ley con políticas públicas y su respectivo reglamento)
Probablemente
suene como una locura, pero esto sería una solución y se debe
establecer como un derecho, probablemente también se deba apoyar con
subsidios para construcción en diferentes niveles y mantención.
Creo
y sostengo que es una ley natural de todo ser humano la necesidad de
tener y poseer una propiedad, Por cierto esto debe cambiar los
paradigmas de urbanización, construcción y políticas públicas, también
se debe considerar una nueva cuestión social, debemos reformar nuestro
códigos sociales, esta propuesta puede cambiar la idea de tomas
ilegales en nuestro país. Esto puede cambiar paradigmas de convivencias
sociales.
Para
terminar, expreso mi crítica y repudio al nuevo reglamento de vivienda
en Magallanes, pues cambia las reglas y normas del juego en la marcha,
esto provoca una desilusión social y política, quiebran la esperanza y
el sueño de la casa propia a muchas familias en nuestra región.
Hago
un llamado a que nuestros políticos CORE y Gobierno regional a
considerar las opiniones y realidad que vivimos en nuestra ciudad.
Siempre expongo que en Chile nos falta consciencia social.