La
semana pasada recibimos con mucha satisfacción los resultados de la
Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional, Casen 2022, que se
realiza desde 1990 para conocer la situación socioeconómica de los
hogares, especialmente de aquellos en situación de pobreza y de los
grupos prioritarios definidos por la política social.
Sus
resultados son dignos de destacar porque logramos reducir la pobreza
por ingresos y también la pobreza multidimensional, tanto a nivel
nacional como regional, lo anterior, a pesar de haber enfrentado una
pandemia que puso a prueba a los sistemas económicos y de protección
social incluso de los países más desarrollados del mundo.
Los
resultados de Casen 2022 no hacen más que reflejar el trabajo que como
Estado de Chile, sin distinción política, fuimos capaces de realizar
para generar y dar continuidad a los instrumentos de política pública
pertinentes, a fin de proteger a la gran mayoría de los chilenos y
chilenas, pero sobre todo, a las familias más pobres del país. En este
sentido, es justo destacar el gran aporte realizado por el Gobierno del
Presidente Sebastián Piñera, a través de la implementación del IFE y el
IFE Laboral y, posteriormente, por nuestro Presidente Gabriel Boric
Font, a través del primer paquete de medidas adoptadas, asociadas al
Plan Chile Apoya.
Después
de la medición, como Gobierno hemos seguido apoyando a las familias,
por ejemplo, con el aumento al doble del Aporte Familiar Permanente,
conocido como Bono Marzo, que llegó a los 120 mil pesos, el aumento de
un 20% de la Asignación Familiar (AF) y del Subsidio Único Familiar
(SUF), el pago automático del SUF para niñas, niños y adolescentes del
40% más vulnerable, y el aporte mensual del Bolsillo Familiar
Electrónico de $13.500 por causante.
En
lo que respecta a nuestra región, la encuesta Casen 2022 nos trajo
buenas noticias: Magallanes presenta la menor tasa de pobreza por
ingresos del país y también la menor tasa en pobreza multidimensional,
con un 3,4% y un 6,9% respectivamente. Sin embargo, frente a estos
esperanzadores resultados, el Presidente de la República ha sido
enfático en señalarnos que no debemos bajar los brazos y tenemos que
seguir trabajando para garantizar los derechos sociales, el bienestar de
las familias y el crecimiento del país,
ya sea a través de medidas económicas cuyo ejemplo más claro es el
recién presentado Pacto Fiscal o la presentación de proyectos de ley o
reformas pensadas para mejorar la vida de las personas como es el caso
de la reforma de pensiones.
También
es importante mencionar otro factor que fue fundamental para reducir la
pobreza, me refiero al aumento del Presupuesto 2023, el cual creció
aproximadamente en un 4,2% y, específicamente, en el ámbito social,
creció cerca de un 8%, lo que permitió entregar más y mejores apoyos a
las familias más vulnerables.
Estos positivos
resultados deben motivarnos a cumplir con dos desafíos esenciales para
cualquier nación que desee alcanzar el desarrollo. Por una parte,
continuar mejorando la entrega de bienes y servicios públicos que
dignifiquen a los ciudadanos y, por otro lado, trabajar para que en
Chile exista una mejor distribución de la riqueza, que nos permita vivir
en un país más unido, fraterno y solidario.