La
Fiscalía abrió una causa para investigar la entrega de dinero del
penalista Luis Hermosilla -uno de los más reconocidos en Chile y
transversal en los partidos políticos- a agentes de dos órganos
reguladores del mercado, como es el SII y CMF. Se trata de una situación
de extrema gravedad, como la mejor serie de corrupción, de poderosos
que velan por sus propios y particulares intereses, violentando todas
las normas y las instituciones.
Recordemos
que el medio de comunicación Ciper dio a conocer un audio del
influyente abogado, Hermosilla en el que habla de pagos desde “una caja
negra” a funcionarios públicos “en sobres” para obtener información. La
grabación, según el medio, fue realizada en junio en una reunión del
jurista con su representado, Daniel Sauer, dueño de la empresa de
factoring Factop y de la corredora de bolsa STF, multado por la Comisión
para el Mercado Financiero (CMF), el organismo que supervisa al mercado
de valores chileno.
Todo
esto, no tiene nombre, porque se trata de prácticas mafiosas,
absolutamente ilegales, de matonaje. Y creo que Chile no pudo elegir a
un peor gobierno que el actual, donde no se fiscaliza nada, y si se
fiscaliza es a destiempo y son los medios de comunicación los que se
están encargado de develar las mentiras, los juegos sucios, los acuerdos
entre cuatro paredes a los que se llegan. ¡Y miran desde el Olimpo como
pasan las cosas!
¿Qué
dijo el abogado, Luis Hermosilla en ese audio que se filtró? Lo
siguiente: “Necesitamos una caja para gastos. Una caja negra. Y esa caja
negra… porque parte importante de esta huevá [asunto] se arregla con
plata [dinero], que se pasan así, se pasan en un sobre. Y que, de hecho,
ya tenemos la cagada [un gran problema], porque estamos atrasados (…)
Cuál es la primera huevada [asunto] que hay que hacer aquí: es
controlar toda la información que salga del servicio (…) Tenemos que
tener control de esa puerta y el que tiene la llave esa puerta es un
huevón [un hombre] al que le debemos 10 millones de pesos [unos 11.200
dólares]”.
El
Fiscal Nacional salió de inmediato a hablar en la prensa y entregar su
visión de este hecho, señalando que el objetivo de la investigación es
“esclarecerlos y determinar si se cometieron delitos y cuáles”,
agregando que “Estamos hablando de delitos de cuello blanco cometidos
por personas desde sus oficinas. Y cuando se trata de delitos de esa
naturaleza,
la complejidad suele ser mayor. La cantidad de diligencias que hay que
realizar, las evidencias que hay que examinar, entre otros asuntos. No
es que las causas se dilaten o se complejicen, porque no se ponga mayor
cuidado en ellas. Es más bien todo lo contrario”.
Estamos
ante un hecho de la máxima gravedad, porque da cuenta de que hay
abogados y oficinas o asesores de empresas que buscan obtener beneficios
para sus clientes por la vía de pagar coimas.
Toda esta situación nos demuestra que tenemos una gran responsabilidad a la hora de votar, a la hora de sufragar,
porque quienes asumen en los cargos de poder, tienen que dar cuenta de
su conocimiento, de su experiencia profesional, laboral. No se trata de
votar por “un cabro joven” para darle la oportunidad, es algo serio. Si
la cabeza que está arriba en la esfera de poder -gracias a los llamados
arbolitos que lo apoyaron-, no tiene idea, supuestamente, de lo que pasa alrededor, la verdad es que nada bueno puede resultar.
Las
instituciones chilenas, gracias a muchos que están lucrando, se están
transformando en cajas pagadoras de favores de todo tipo, no sólo
políticos, de toda índole. Nos estamos convirtiendo en un país donde la
corrupción se está empoderando de las entidades y todos miran de reojo,
lamentan lo que sucede, aparecen haciendo declaraciones en la prensa,
pero ¿más allá de eso, qué es lo que se hace para evitar estas malas
prácticas? Nada, porque quienes hacen uso de estas prácticas forman
parte de las cuotas de poder, un grupo selecto y poderoso que está
gobernando a Chile, sin que nadie repare en ello de verdad.
Un dato para tener presente: el mismo abogado, Luis Hermosilla, estaba a cargo de la defensa del principal asesor del Presidente,
Gabriel Boric -Miguel Crispi, jefe de asesores de La Moneda- por el
Caso Fundaciones y ya prescindieron de sus servicios. Cuando les
conviene, contratan a reconocidos abogados de la plaza y cuando les
juega en contra, le dan la espalda.