Cementerio de Punta Arenas: punto obligado del turismo magallánico

Muchas
veces no nos damos cuenta de las belleza que nos rodean en la Región de
Magallanes y Antártica Chilena. El Cementerio Municipal Sara Braun de
Punta Arenas tiene 127 años, siendo uno de los más hermosos del país.
Recorrerlo en una mañana soleada
es
encontrarse con la paz interior del ser humano y con la tranquilidad de
pensamientos reposados que escruta la historia de más de 63 mil mujeres
y hombres que allí yacen en sepulturas y nichos rodeados de hermosas
avenidas de pinos, en un muy cuidado entorno. La necrópolis recibió el
18 de abril de 1894 los restos de Margarita Vives y en el mismo año los
de Pablo Fiol y Osvaldo Alfredo Werham, los tres primeros inhumados,
luego que el Gobierno concediera cuatro hectáreas de terreno para el
cementerio a un kilómetro al norte del
río de Las Minas. Dos años después, en 1896 es sepultado el pionero y acaudalado José Nogueira. En su acceso principal se levanta un gran frontis y pórtico monumental que se inauguró en 1923, donado por Sara Braun y su padre,
Elías. Doña Sara, nacida en Telsau, Rusia, el 6 de diciembre de 1862,
llegó a nuestra ciudad junto a sus padres en 1874, contrayendo nupcias
con el pionero José Nogueira el 21 de enero de 1887. Al fallecer el
empresario lusitano
se
unió en matrimonio con el contralmirante Leoncio Valenzuela, muriendo a
los 93 años, el 22 de abril de 1955 en la ciudad de Viña del Mar. El 1
de marzo de 1982 la necrópolis pasó a la administración municipal,
cedida por el Servicio Nacional de Salud de la época. Hoy el cementerio
cuenta con horno crematorio, sala de frío y columbario con capacidad
para depositar 76 ánforas, servicios que se inauguraron el 30 de octubre
de 2002. En el centro del pórtico principal se ubica una capilla para
velatorios y oficios religiosos ecuménicos.

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