La
definición del nuevo gabinete ha dejado de manifiesto que el abordaje
de la crisis climática será un aspecto relevante en la agenda del
próximo gobierno. Desde el mundo de la conservación, hemos recibido con
esperanza la noticia de Maisa Roja, destacada científica y climatóloga,
quien asumirá como ministra de Medio Ambiente. Ella ha manifestado que
su rol será “materializar que este sea el primer gobierno ecologista de
Chile”.
Además
de ser directora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2
y académica de la Universidad de Chile, es una de las autoras del
informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU
(IPCC), publicación que hace algunos meses reveló que ya alcanzamos la
mayor concentración de C02 en 2 millones de años, y que no quedan
lugares en el planeta que no estén afectados por el cambio climático.
Esto significa que en algún momento de las próximas dos décadas, la
tierra alcanzará 1,5 grados más de temperatura promedio, generando
estragos mucho más intensos de los que ya estamos vivenciando.
Sin
ir más lejos, el 2021 fue el año más seco y cálido en Chile de lo que
va del siglo XXI, según consigna un informe realizado por Raúl Cordero,
climatólogo de la Universidad de Santiago y miembro del Grupo
Investigador Antártica. Esta es una alerta roja para la humanidad, y las
soluciones ya no pueden esperar.
El
cambio climático es una temática transversal que no solamente afecta al
medio ambiente, sino que también es una problemática social y económica
que debe ser abordada desde una perspectiva multidisciplinaria. La
coordinación inter ministerial, los gobiernos locales, la colaboración
público – privada, la sociedad civil y una ciudadanía organizada y
comprometida, son claves para poder avanzar hacia un desarrollo más
responsable y comprometido con el medio ambiente. En este complejo
escenario, no basta solo con recortar las emisiones, sino también
capturar CO2 de la atmósfera y para esto, la creación de parques marinos
y parques nacionales, son acciones fundamentales para enfrentar la
crisis climática y el futuro de todas las especies que habitan el
planeta.