Chile en modo constitucional

En una concurrida mesa de un céntrico café de nuestra ciudad, conversaban días atrás un grupo de amigos que habitualmente se juntan en ese lugar para conversar, analizar y compartir diferentes temas de interés del quehacer local, nacional y, cuando la ocasión lo amerita, hasta temas de carácter mundial.

Dentro de los participantes de esa mesa, pudimos divisar a personajes de una variada tendencia política, es decir, de izquierda, de derecha, centro, de centro izquierda y centro derecha y por cierto de los sectores más extremos, quienes, acompañados de un buen café con tostadas, daban riendas sueltas a una entretenida conversación, cuya temática de ese día, era nada más ni nada menos, que el texto constitucional que se plebiscitará el próximo 17 de diciembre.  

“Bueno me imagino que están leyendo el texto”, expresó un participante, yo sí, respondió uno ellos, al cual se le sumaron otros dos, pero a su vez, hubo quienes expresaron a viva voz, que no lo leerían, pues ya tenían su voto decidido y que con lectura o sin lectura, su opinión no iba a cambiar por nada del mundo. Esta tajante opinión causó de inmediato una reacción en el rostro de los otros integrantes de esta mesa, por lo que uno de ellos les dijo, “cómo es posible tomar una decisión sin haber leído la propuesta, más allá de lo que van a votar, a favor o en contra”. 

Quizás aquella inquietud que surgió a partir de la respuesta de quienes sin leer el texto ya tienen su voto definido, pudiese ser la inquietud de muchos chilenos que hoy se están informando, están leyendo y analizando el texto que días atrás le fue entregado al Presidente de la República, para que, conforme a la normativa vigente, lo sometiera a escrutinio ciudadano. 

¿Será conveniente tomar una decisión a priori? Chile es un país democrático y, como tal, los chilenos tenemos la libertad de emitir nuestro sufragio en forma libre y soberana. Pero creemos que también debemos ser responsable a la hora de tomar nuestra decisión, sea cual sea, a favor o en contra, pero que lo hagamos en conciencia y con convicción, sin importar nuestro pensamiento político, pero informado, así al menos lo dice la propaganda del Gobierno, “Chile Vota Informado”.

Todos queremos lo mejor para Chile, por lo tanto, es bueno que votemos en conciencia e informados, independiente de nuestras posturas, lo importante es que al final del día 17 de diciembre, gane quien gane, renovemos nuestro compromiso con nuestro país, pues Chile nos necesita a todos, aquí nadie sobra, tenemos muchos problemas que resolver, por lo tanto, cerrado este proceso, será el punto de partida, para retomar el rumbo que nos conduzca por la senda del progreso y el bienestar económico y social. 

Serán los 13 millones de chilenos que ese día domingo 17, decidirán si aceptan o rechazan el texto propuesto por los Consejo Constitucional y al final de aquella jornada, el voto ciudadano será quien tendrá la última palabra.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS