En
diciembre entró en vigencia la normativa que busca enfrentar las
amenazas en materia de ciberseguridad para la sociedad. A partir de
esto, se implementó la Ley Marco de Ciberseguridad que establece
objetivos para instaurar una cultura sobre la importancia de la
seguridad cibernética tanto en sectores privados como públicos.
Establecer
una institucionalidad que se haga cargo de la ciberseguridad es uno de
los grandes objetivos de esta Ley, la cual trae consigo la creación de
la Agencia Nacional de Ciberseguridad, el Consejo Multisectorial sobre
Ciberseguridad y un CSIRT (Equipo de respuesta ante incidentes de
Seguridad Informática), además de otro CSIRT de la Defensa Nacional.
Otro
gran paso es la creación de un consejo multisectorial que incorpora a
la sociedad civil, a la academia y al sector público. Algo que está
ligado a seguir buscando alianzas público-privadas, y prueba de esto es
la iniciativa de regular y coordinar la acción de organismos y
organizaciones del estado, como por ejemplo, la relación del estado y
particulares”.
La
transformación digital que Chile está viviendo hace años requiere de un
avance en la protección de datos, detectando amenazas por riesgo y
tamaño, demanda que esta ley busca abarcar mediante la fundación de las
organizaciones mencionadas. Cabe destacar que, según un informe de la
empresa de ciberseguridad Kaspersky, Chile fue el objetivo de más de 500
millones de ataques de ‘malware’ (software malicioso) durante el 2022.
Documento que asegura que poco más del 50% fueron ataques a dispositivos
de uso personal.
Es
así como surge la necesidad de una transversalidad a la hora de
proteger los datos y la información cibernética. Esta Ley parte de la
necesidad de tener políticas públicas y normativas transversales, que no
dependan de un determinado gobierno o determinadas personas a cargo.
De
esta forma, se hace un especial énfasis en la búsqueda de un consenso
entre socios y la institución pública, para así elaborar una propuesta
que perdure más allá de los gobiernos.