En
pocos días el Gobierno toma decisiones parciales y sin coordinación
política. Ambas medidas correctas (adelantar las vacaciones y el cierre
de Ventanas),
con la convicción de proteger la vida de las personas (especialmente
niñas y niños), terminan siendo altamente cuestionadas y con oposición por generar incertezas. La falta de coordinación y diálogo entre ministerios ha obligado al Presidente de la República
a intervenir y dar explicaciones frente a los cuestionamientos de la
población. Hacerse cargo del cierre o reconversión tecnológica de
empresas altamente contaminantes, que ponen en riesgo la vida de la
población, es una necesidad urgente. En este sentido,
la medida anunciada por el presidente Boric va en el camino correcto.
El problema es la improvisación, la falta de participación de todos los
actores involucrados, las dudas que dejan y que, de mala forma, van
parchando posteriormente.
El día viernes el directorio de Codelco tomó la decisión de iniciar el proceso de cierre de la fundición Ventanas, que procesa por ley
minerales para pequeños y medianos mineros, y para las divisiones
Andina, Teniente y Anglo American. Una decisión que pretende dar
respuesta a los episodios de contaminación en la llamada zona de sacrificio,
pero que tiene innumerables repercusiones que implican diálogo,
visiones comunes y una estrategia. El Gobierno en vez de mantener el
problema en Codelco decide hacer suya la medida y con bombos y platillos
lo anuncia en conferencia de prensa el mismo día, pero con muchas
aristas no contempladas. El destino del material no procesado en
Ventanas es algo que debe abordarse en el Congreso, que al igual que
otros actores (como alcaldes) se vieron sorprendidos por la medida. Y
hay que decir que el Gobierno no ha tenido un diálogo fluido con los
parlamentarios, lo cual podría trabar la decisión de cierre.
La falta de coordinación puso en contradicho a la ministra de Minería,
la cual pocos días antes había propuesto la posibilidad de invertir 52
millones de dólares para modernizar tecnología y capturar alrededor del
96% de las emisiones de la fundición. Lo anterior ha sido interpretado
como una traición y vulneración a los diálogos instalados por parte de
los trabajadores de Codelco, anunciando un paro total de 26 sindicados.
El fantasma de la cesantía invade la zona, pero también a todas aquellas
empresas del Estado que funcionan con tecnologías obsoletas, al filo de
la norma nacional y contaminando. Algo que pudo evitarse con diálogo
participativo hoy tiene un conflicto en puertas.
La
fundición Ventanas es una de casi una veintena de empresas
contaminantes en Quinteros-Puchuncaví. Anunciar el cierre de Ventanas
por parte del Gobierno, sin presentar un Plan Integral de
Descontaminación en la Zona, no entrega seguridad de que nuevos
episodios de intoxicaciones masivas no vuelvan a ocurrir. Emisiones
industriales, derrames de hidrocarburos, vertimiento de carbón en la bahía,
entre otros, son acciones reiteradas que deben prevenirse y
fiscalizarse adecuadamente, considerando que son varias las empresas
responsables y que sus efectos son sinérgicos.
Por último, las ministras de Medio Ambiente y de Minería nos recordaron que dentro del programa de gobierno
se planteó la necesidad de construir una nueva fundición. Sin embargo,
esta propuesta económica tenía como objetivo fortalecer la capacidad de
fundición de cobre. Es decir, no tiene relación con el cierre de
Ventanas. Por tanto, es indispensable aclarar dónde
se procesará el mineral de Ventanas, si lo que se pretendía era
aumentar la capacidad nacional de producción de cobre refinado. ¿El
Gobierno pretende construir dos fundiciones?