Ciudadanos conscientes

No
soy un profesional de la salud, más la experiencia de los años y
consultas a amigos que se desempeñan en el área, puedo afirmar lo
siguiente; una persona puede estar inconsciente, en un estado de coma,
por un golpe en la cabeza, durmiendo o en un estado de embriaguez por
consumos de alguna sustancia o bebida, pero metafóricamente una
persona puede estar inconsciente también por el dulce canto de las
sirenas o psicosocialmente puede estar embriagada o encandilada por
dulces promesas, por ofertas extravagantes o por un convencimiento
doctrinario ideológico, etc.

Considerando
lo anterior, deseo escribir lo siguiente; existen ciudadanos
conscientes de su realidad, están atentos, observando, escuchando y
probablemente estudiando lo que sucede con su hábitat social, de la
misma manera existen ciudadanos inconscientes, por favor no lo tome a
mal, pero es una realidad psicológica, sino recuerde el refrán coloquial
que muchos usamos: “se me cayó la teja”, “me cayó la teja” esta frase
sapiensal es algo así como “ver la luz al final del túnel”, “entender
todo, comprender todo…” “darle sentido a algo…” es como “el fin simple a
una complicación que nos tenía mal mal mal…”.

Esta
simple y coloquial frase, me indica que hay momentos en donde nosotros
los seres humanos, como parte de esta sociedad, nos quedamos dormidos,
inconscientes de nuestra realidad, razones varias, pero hoy veo una
parte de nuestra sociedad chilena, encantada por los cantos de las
sirenas y los tritón de la política contingente, anonadados por las
promesas de los grandes cambios sociales, prometidos con este incipiente
proceso constitucional, que todos conocemos su inicio pero no tenemos
idea como terminará, existen algunos que saben cómo sacarle partido a
esa inconsciencia social, saben cómo obtener votos sin importar los
métodos y las herramientas, sin importar los valores y los principios
que les enseñaron sus padres, para ellos su meta llegar al poder o
mantenerse en él.

Veo
que existen profesionales, hoy en la materia de mantener a los
ciudadanos inconsciente, cuando aparece alguno despierto y consciente
entonces los acusan de negacionista, de facho, de intolerante,
extremista, etc.

Ciudadanos
todos; que todos vayan en una dirección, eso no significa que sea lo
correcto, por eso es que escribo esta columna, creo es posible
despertar de ese letal sueño, que está viviendo nuestra gente,
despertar de ese letargo y hechizo de los encantadores de consciencias,
que ofrecen, cantan lindos y encandilantes slogan, parecen tener la
solución, algunos hasta la imagen de un mesías político y salvador
social aparentan, hoy estamos siendo, como sociedad, un caldo de
cultivo para el caudillismo, en 30 o 20 años de trabajo parlamentario
nunca han tenido la capacidad social para advertir a quienes hemos
confiado en ellos, que el sistema de jubilaciones fue una y otra vez
en desmedro del cotizante, por dar un ejemplo. No han sido capaces de
velar por el bienestar común de todos los chilenos y cuando hay que
buscar “un culpable” entonces es “la constitución del 80”, otro culpable
es el satánico sistema “neoliberal de economía en chile”, sin
advertir y recordar que este sistema endemoniado, sacó a nuestro país de
la pobreza y el hambre en 50 años para llegar a ser considerados hoy
como refugio de muchos inmigrantes de países vecinos, que supuestamente
tienen el benevolente y magistral sistema de administración económica
que entrega “igualdad para todos”.

Ciudadanos
es tiempo de despertar, es tiempo de ser ciudadanos conscientes, saber
y entender que el progresismo tan bullado, no es sinónimo de progreso,
que la igualdad para todos es una utopía, simplemente un encanto de
los encantadores, pues para progresar necesitamos nuestro derecho
natural conocido como LIBERTAD. Sí, libertad de conciencia, libertad de
expresión, libertad de crear empresas, libertad de vender y comprar,
libertad de emprendimiento, libertad de asociación etc. Aquí el estado
debe ser quien proteja nuestra libertad y garantice EQUIDAD social.

Ciudadanos
conscientes por Chile, es lo necesitamos hoy, para el desarrollo
sostenible, el progreso y para seguir cantando “Puro, Chile, es tu cielo
azulado, puras brisas te cruzan también, y tu campo de flores bordado,
es la copia feliz del Edén”. Hoy para muchos inmigrantes nuestro Chile
es la copia feliz del Edén.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS