Coaching

Cada
cierto tiempo aparecen en los medios palabras nuevas, la cuales muchas
veces son de origen anglosajón. Una de ella es coaching, la cual alude
al proceso de acompañamiento para que la persona encuentre el objetivo o
la misión que tiene en la vida. Igualmente se refiere al desarrollo de
potencial que cada ser humano posee. Se podría decir que el coaching
cumple un rol similar al orientador vocacional, pero con personas
adultas.

En
nuestra cultura la vocación es la inclinación o interés que una persona
siente en su interior para dedicarse a una forma de vida o un
determinado trabajo. En la cultura oriental existe un vocablo que tiene
un significado muy similar, y este es el dharma. El cual se refiere al
objetivo o la misión que una persona tiene en la vida.

Cada
ser humano es único y estas características tienen que ver con el
propósito o la misión que cada persona tiene en esta vida. Descubrir
esto le permitirá direccionar su existencia, establecer prioridades
sobre las acciones que debe realizar y alejarse de aquello que lo desvía
del cumplimiento de sus objetivos personales. Igualmente le ayudaran a
ser una persona realizada y feliz.

Durante
las sesiones de coaching la finalidad es que la persona logre
encontrar su vocación o cumplir con su dhama y desarrolle todo su
potencial como ser humano. Para este fin se destinan espacios de
reflexión, de modo que la persona pueda explorar su realidad interior,
mediante preguntas como las siguientes: ¿Qué cosas le producen una gran
satisfacción y alegría? ¿Cuáles son sus habilidades o talentos? Si
pudieras proyectarte hacia el futuro, ¿cómo te gustaría verte?, etc.

Descubrir lo que a la persona le gusta es encontrar el propósito
o su misión en la vida. Para ello es fundamental dejar de complacer al
resto y poner atención en la voz interna, examinando lo más íntimo de su
naturaleza con el fin de conocerse a sí mismo. Igualmente hay que saber
zafarse de las apariencias, los aplausos, la vanidad, el poder o la
riqueza. A veces las personas se centran en aquello en lo que no son
buenas y buscan corregirlo, tomando cursos de perfeccionamiento,
buscando guías adicionales para modificar sus comportamientos, etc.
Invirtiendo al final gran cantidad de energía e incluso dinero en
ello. Mejorar una debilidad llevará a lograr un rendimiento promedio.
Sin embargo, mejorar una fortaleza conducirá hacia la excelencia. Por lo
tanto, lo aconsejable es identificar aquello en que las personas son
buenas, les gusta o les apasiona y enfocar toda la energía en
desarrollar esos talentos.

Descubrir
la vocación o el dharma tiene efectos muy positivos tanto individuales
como sociales. Puesto que la persona que logró encontrar su misión en la
vida trabajará con gusto y la sola realización de esta se transformará
en un verdadero deleite. Es decir, este descubrimiento lo guiará hacia a
la excelencia en todo aquello que hace.

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