Lejos de la contingencia del acuerdo de explotación del Litio, y más lejos aún, de los proyectos mineros de la zona norte, el próximo día 13 de enero, se conmemora un nuevo “Día del Veterano de la Guerra del Pacífico”.
La historia, tiene distintas visiones y matices, más aún, en las opiniones de los países participantes. Pero es la Guerra del Pacifico, el ultimo hecho bélico efectivo, que unió a todo un país, bajo una misma bandera, y que a su vez modifico el mapa de nuestro país, con mayor magnitud.
A lo lejos, se puede ver, desde un lugar eterno, como los Veteranos de 1879, conquistaron para Chile, las tierras que han otorgado progreso y futuro a Chile, si bien sabemos que las guerras, no son el mejor lado de la política, en esos tiempos, así se solucionaron las cosas; uno se prepara para la guerra, de forma de preservar la paz, que ha sido duradera, a lo largo de los últimos años de nuestra historia.
Los Veteranos, provienen de cada lugar de Chile, adultos y niños, que sintieron el llamado de la Guerra, gente del campo, del mar y de la ciudad, personas de las más variadas profesiones y oficios de la sociedad, y quizás lo más importante, en un gran porcentaje de valientes hombres y mujeres, que provienen de la vida civil, sin ninguna experiencia previa en materias militares, y de la guerra.
La Plaza Baquedano, que era un homenaje al máximo Comandante militar, con una escultura imponente en este lugar estratégico y emblemático, que junto al soldado desconocido, cuyos restos descansaban a los pies del monumento, fue una de las tantas obras que buscaban la retribución a los Veteranos, que sumado a pensiones y beneficios varios, trataron de dar una vida digna, a quienes combatieron en las campañas del norte, lamentablemente solo unos pocos lograron un buen pasar, muchos fallecieron en la pobreza y el olvido, pese al esfuerzo de las diferencies organizaciones que fueron en su ayuda.
Las generaciones actuales, no deben olvidar que Chile, no nació con Litio, Cobre, y ese desierto, que es valorado por la Industria Solar y los Astrónomos, la arremetida de los países vecinos, modificó nuestro mapa, y nuestros recursos naturales, y con ello se benefició a las futuras generaciones de chilenos, esta guerra ha puesto el pan en la mesa de varias generaciones.
La opinión, sobre la guerra, es personal, pero la gratitud de Chile, a sus Veteranos, es única, y debe llenarse de orgullo, de cuando vemos apellidos como, Baquedano, Prat, Aldea, Carrera, Pérez, González, Martínez, Soto, Vargas y cuantos otros valientes soldados, que partieron al norte a defender la patria. De muchos, no sabemos sus nombres, no sabemos dónde están enterrados, pero les debemos las gracias, por haber realizado esfuerzos sobre humanos, para combatir, soportar el sol, el frío, y las penurias de la guerra, y postergarse en función a un país.
Gracias eternas, Veteranos de la Guerra del Pacífico.